sábado, 23 de novembro de 2013

Desechando lo desechable

5 de Junio: Día Mundial del Medio Ambiente. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.
 Por Marciano Durán *

Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida. No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos. O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al “use y tire” ni al “compre y compre” ni al “desechable”.
 
Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara. Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
 
No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurisas. Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).
 
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Sí, ya sé… a nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.
 
¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
 
¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos! Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
 
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces. ¡Nos están jodiendo! ¡¡Yo los descubrí… lo hacen adrede!!
 
Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara.
 
¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?
 
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?
 
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
 
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
 
Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!
 
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon.
 
La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor.
 
Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo” pasarse al “compre y tire que ya se viene el modelo nuevo”. Mi cabeza no resiste tanto.
 
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
 
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo).  Me educaron para guardar todo. ¡Toooodo!
 
Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo. Sí… ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.
 
Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera… y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!
 
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?
 
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.
 
¡¡Cómo guardábamos!!
 
¡¡Tooooodo lo guardábamos!!
 
¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!
 
¡¿Cómo para qué?!
 
Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.
 
¡Tooodo guardábamos!
 
Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.
 
Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.
 
Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.
 
¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.
No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín. Las cosas no eran desechables… eran guardables.
 
¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!
 
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.
 
Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “éste es un 4 de bastos”.
 
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo. Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.
 
Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada… ni a Walt Disney.
 
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron “Tómese el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero… ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.
 
Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
 
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. No lo voy a hacer. Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.
 
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer.
 
No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perene.
 
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
 
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
 
De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.
 
Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano … y sea yo el entregado.
 
Y yo… no me entrego.
 
(Tomado del blog de Marciano Durán, Crónicas marcianas)
 

Mejor sensatos que...

La Dirección Nacional de Béisbol decidió modificar el alcance inicial de la Circular emitida sobre las actuaciones de las congas durante los juegos de béisbol, teniendo en cuenta los diferentes puntos de vistas generados
 
La máxima autoridad del béisbol cubano, ratificó la orientación de buscar en cada estadio un lugar adecuado para que las congas puedan actuar. Foto: Juan Moreno
 
Raiko Martín
raiko@juventudrebelde.cu
22 de Noviembre del 2013 23:35:09 CDT
      
Opiniones de todos los pelajes llegaron a través de diferentes vías a nuestra redacción sobre la Circular emitida por la Dirección Nacional de Béisbol (DNB) que limitaba las actuaciones de las llamadas congas a los entreinnings de los juegos en la presente Serie Nacional.
 
Hay que reconocer que, aunque fueron mayoría los criterios en desacuerdo con la medida, algunos la apoyaron a partir de argumentos que son tan atendibles como respetables.
Teniendo en cuenta los diferentes puntos de vistas generados por la normativa, la DNB decidió modificar su alcance inicial.
 
De tal forma, Higinio Vélez, máxima autoridad del béisbol cubano, ratificó este viernes la orientación de buscar en cada estadio un lugar adecuado para que las congas puedan actuar durante todo el partido, sin causar molestias e interrupciones.
 
Si de lo contrario, sus integrantes insisten en tocar sus instrumentos en las inmediaciones de los dogouts de cada equipo, solo podrían hacerlo siempre y cuando no se esté jugando en ese momento.
 
«Esto se haría de forma experimental», aclaró el directivo durante un fructífero intercambio con la prensa especializada, en el que se analizaron, entre otros aspectos, el desarollo del primer tercio de la actual temporada beisbolera.
 
 

sexta-feira, 22 de novembro de 2013

Obama y la Cuba de ayer

obama-Cuba

 
En 1960, un año antes de que Obama naciera, el ex embajador de EE UU en Cuba fue llamado a testificar ante el Senado y dijo: "Hasta la llegada de Castro, la influencia de EE UU en Cuba era tan abrumadora, que el embajador americano era el segundo hombre más importante y a veces más importante que el Presidente de Cuba". El embajador, que se llamaba Earl T Smith y poseía conocimientos de primera mano, llega a la amarga conclusión de que "EE UU fracasó completamente en mejorar el bienestar del pueblo cubano".
 
El Obama que pasó recaudando donativos por casa del negociante político Jorge Mas el 8 de noviembre en Miami, es un Presidente con dificultades descomunales en el presente. Pero también tiene problemas de Historia porque no toma en cuenta la influencia del pasado en los hechos actuales. Es como si estuviera atrapado en imágenes que finge no entender. Esa especie de mendicidad de alto vuelo, según la cual un Presidente va de puerta en puerta pasando la gorra, es normal en Estados Unidos. Para los cubanos, en cambio, se trata de una triste recordación de la Cuba de ayer, cuando los políticos-negociantes autóctonos, en contubernio con los negociantes políticos estadounidenses, según el propio Smth hundieron el país.
 
¿Está el cubano de hoy dispuesto a dar un paso atrás en su Historia?
 
Jorge Mas invitó a la cena de recaudación a dos cubanos, Guillermo Fariñas y Berta Soler. Representantes de una disidencia que implora los favores de Washington por el amor de Dios, por los clavos de Cristo y por todos los santos, la Cuba de Soler y Fariñas no es la de hoy ni la de mañana. Ellos son la confirmación de que en la Isla no existe una oposición democrática independiente y que quienes dicen abanderarla, avanzan a tientas hacia el passado.
 
¿Acaso Obama no ve los vínculos del juego de sombras de los actuales disidentes con la Cuba de ayer?
 
En una cena del Partido Demócrata en octubre de 1960, J F Kenndy dijo: "La historia de la transformación de Cuba de un aliado amistoso en una base comunista es, en gran medida, la historia de un gobierno en Washington que carecía de la imaginación y la compasión para comprender las necesidades del pueblo cubano; que carecía del liderazgo y el vigor de enfrentar esas necesidades y que carecía de la previsión y la visión de los resultados invevitables de esos errores."
 
¿Tiene Obama compasión con el pueblo cubano asediado por el bloqueo?
 
A juzgar por lo que dijo en casa de Jorge Mas, Obama parece saber que la forma en que EE UU se ha relacionado con(tra) Cuba, desde Girón hasta la Ley Helms Burton y hasta hoy, es una historia de imprevisiones y de ceguera: elegir aliados cubanos con el mismo espíritu de la época batistiana (los que se dejan manipular y trabajan para nosotros son los buenos); inventar líderes ficticios y desinflarlos a fuerza de dinero; persistir en una tozudez agresiva de revancha primitiva, que los historiadores y el gobierno cubano llaman imperial pero que simplemente debería calificarse de ineficaz.
 
Jorge Mas no hubiera invitado nunca a cubanos de la Cuba compleja y real ya que ningún donante de la Florida habría dado un centavo por gente que no avance hacia el pasado. Obama debería escuchar a los cubanos moderados que representan la Cuba de hoy y la de mañana, no la de ayer. El profesor Carlos Alzugaray ha propuesto con acierto a los académicos Mariela Castro, Eusebio Leal, Miguel Barnet y Rafael Hernández. También podrían elegirse a jóvenes médicos o escritores o blogueros de cualquier provincia. Ellos podrían preguntar, suavemente, cuándo EE UU se va a retirar de Guantánamo. Le hablarían de la pertinencia de desmantelar el campo de concentración y devolver esa tierra a Cuba, actualmente reducida a la barbarie. También podrían decirle cordialmente que el pueblo de Cuba espera, desde 1961, lo mismo que la comunidad internacional ha demandado por votación en la ONU durante 22 años consecutivos: que EE UU levante el bloqueo contra Cuba.
 
Por cada año que pasa, esa agresión unilateral se presenta a los ojos del mundo como una acción gansteril, indigna de EE UU como nación civilizada. Lejos de reinstaurar la Cuba de ayer, como es su propósito, el bloqueo hace sufrir a los niños cubanos con leucemia, impide que las compañías norteamericanas inviertan en Cuba y recrudece los sufrimientos del cubano de a pie. A uno le entran ganas de aplicar a los cubanos aquella frase de Hemingway, y decir que con un refrigerador y un libro de Emerson, EE UU ayudaría más a los cubanos que gastando 20 millones de dólares al año financiando una guerra destinada a desgastar, penetrar y manipular la sociedad civil cubana, por medio de marionetas y campañas de desinformación, desestabilización y propaganda.
 
Aunque no le queda más remedio, para Obama es un problema codearse con la Fundación Nacional Cubano Americana. Para los cubanos allí presentes eso significa la dependencia de una potencia extranjera e identificarse con sus fundadores batistianos y con los que apoyaron en Angola a los grupos afines a los racistas sudafricanos; significa Posada Carriles con la impunidad, los asesinatos y las bombas. Significa Ronald Reagan y el Plan Bush y Radio Martí. Significa volver al pasado.
 
Obama dijo en Miami que EE UU debería ser más "creative and thoughtful" con respecto a Cuba. Desde 1960 hasta ahora, ser "creativos" con respecto a Cuba lo único que ha significado es que serían más astutos. Eso, a su vez, siempre azuzó la históricamente comprobada astucia cubana para defenderse. Por eso nada ha cambiado. A ver si Obama le da un significado más pacífico al adjetivo.
 
Pero el Presidente usó también la palabra thoughtful y aquí surge un problema de traducción. O más bien de interpretación. En nuestra lengua esa palabra puede significar juicioso y reflexivo pero también atento, considerado, cuidadoso y precavido. El que no es thoughtful peca de thoughtfultess, lo cual es ser incauto, imprudente, irreflexivo, precipitado, negligente y desconsiderado, que es lo que hasta ahora han sido todos los gobiernos estadounidenses con respecto a Cuba. Teniendo en cuenta que hace 54 años que no funciona, ojalá que al fin se acabe el tiempo de la astucia contra Cuba y se inaugure otro de comercio, colaboración y respeto. La Cuba del mañana.
 
 
Tomado de Cubano1erPlano

El danzón, Patrimonio Cultural de la Nación

El danzón nació en Matanzas gracias al talento de Miguel Faílde y ha permanecido en el acervo cultural cubano desde 1879

Héctor González
digital@juventudrebelde.cu
21 de Noviembre del 2013 23:02:09 CDT 
     
MATANZAS.— El Baile Nacional, el danzón, será declarado Patrimonio Cultural de la Nación el próximo domingo, durante la premiación del Festival Cuba Danzón, que comenzó aquí este jueves.
 
Tan alto galardón le fue conferido al danzón como patrimonio inmaterial por la Comisión Nacional de Monumentos, que evaluó los aportes de este ritmo a la nacionalidad y cultura cubana.
 
El danzón nació en Matanzas gracias al talento de Miguel Faílde y ha permanecido en el acervo cultural cubano desde 1879, precisó la máster Bielka Cantillo, directora del Centro Provincial de Patrimonio Cultural.
 
El primer danzón se tituló Las alturas de Simpson y fue tocado en los salones del Liceo artístico y literario de Matanzas (actual Sala White). Faílde, además de componer danzones, incursionó en las danzas, valses, pasodobles, marchas e instrumentaciones para bandas.
 
El Festival Cuba Danzón contó este jueves con una retreta especial de la Banda de Conciertos de Matanzas, con un programa de danzones, e incluirá competencias de parejas danzoneras de todo el país, evento teórico, y una gala de homenaje a la sonora Lira Matancera como inicio de las actividades por los 90 años del estilo sonoro, creado en esta ciudad en 1924.
 

Murió Abelardo Estorino, gloria de la cultura cubana


abelardo estorino

El célebre dramaturgo cubano Abelardo Estorino, falleció este viernes en La Habana a los 88 años de edad, confirmaron fuentes allegadas.
 
Nacido el 29 de enero de 1925, Estorino legó clásicos del teatro cubano como La casa vieja (1964) y su versión de la novela Las Impuras, de Miguel de Carrión, en 1962.
 
Además, fue el autor de la gran comedia musical cubana Las vacas gordas (1962), junto con el tandem creativo de Gerardo Piloto y Alberto Vera, así como una amplia colección de piezas infantiles.
 
Nacido en Unión de Reyes, tierra de rumberos, Estorino llegó a La Habana en 1946 para estudiar cirugía dental, profesión que ejerció entre 1954 y 1957, pero el mundo del teatro lo atrapó pronto.
 
En 1954 escribió su primera pieza, Hay un muerto en la calle, aún inédita, y dos años después montó El peine y el espejo, que estrenó en 1960, como punto de partida para una década prolífica.
 
Estuvo vinculado a Teatro Estudio, con los hermanos Vicente y Raquel Revuelta, y durante las tres décadas siguientes sus puestas fueron montadas por múltiples compañías cubanas y extranjeras.
 
Estorino ganó el Premio Nacional de Literatura en 1992 y el de Teatro en 2002. Obras suyas se han traducido y representado en la ex Checoslovaquia, Noruega, Suecia, México, Estados Unidos y Chile, según el sitio Cubaliletaria.com.
 
(Con información de agencias)
 
Tomado de Cubadebate

quarta-feira, 20 de novembro de 2013

La hipocresía y el doble rasero de la justicia en los EE.UU

 
 
 Manuel Lázaro Maroño, más conocido como “Manny”, es un descendiente de cubanos que nació en Miami el 16 de noviembre de 1971. Comenzó una ascendente carreta política hacia 1995, como comisionado más joven (23 años) de Sweetwater, una municipalidad del condado de Miami Dade con unos 21 000 habitantes; de la que desde 1999 sería alcalde.
 
En el 2010-2011 Manny Maroño decidió apoyar a Rick Scott en su carrera para Gobernador de la Florida y este quedó tan contento que lo agregó a su equipo de trabajo; sin necesidad de que se estableciera en Tallahassee. Se dijo incluso que Scott, actual gobernador, pensó algún día en Maroño como Vice Gobernador.
 
Con unos 18 años acumulados en la política local de Miami, Maroño se consideraba a sí mismo como un político intuitivo al que se le daban las cosas con facilidad. Gozaba de cierta popularidad entre sus electores y del apoyo del concejo de la ciudad de Sweetwater, del que formó parte su propia madre Isolina Maroño; en el 2012 de forma interina, siendo ratificada después como concejal en elecciones en mayo de este 2013. Con un 77% del “voto ausente”.

Jennifer Muñoz-Maroño, esposa, y Antero Espinosa, tío, también trabajan o han trabajado para la ciudad de Sweetwater bajo la administración de Maroño.
 
Pero toda esta carrera política se vino abajo cuando el martes 6 de agosto pasado el FBI arrestó al alcalde Maroño bajo acusaciones de haber recibido 40 mil dólares en sobornos. Posteriormente se dieron a conocer otras violaciones éticas y legales conseguidas por el FBI a través de múltiples operaciones encubiertas.
 
Junto al cabildero Jorge L. Forte, el alcalde Maroño fue también acusado de aceptar 60 mil dólares de supuestos representantes de una compañía (ficticia) de Chicago llamada Sunshine Universal; quienes en verdad eran agentes del FBI. Maroño tuvo negocios ilícitos aprovechando su cargo público. Durante  un tiempo fue propietario de empresas remolcadoras que mediante un contrato (a veces verbal) con la ciudad se apropiaban de autos a muy bajos precios, que luego revendían con amplios márgenes de ganancia. En registros estatales Maroño aparece alguna vez como codueño de la Upick Towing and Recovery, Inc y de Southland The Towing Company.
 
En un artículo del 7 de noviembre de este 2013 las periodistas Brenda Medina y Melissa Sánchez informaron que al menos en 5 ocasiones Maroño compró autos para comercializarlos en su beneficio personal. Negocio redondo: Una camioneta Toyota podía salirle al político por 50 dólares, y un bote marca Yamaha por 250 dólares. Luego, podía revender a su gusto.
 
Ante estas y otras evidencias irrefutables Manny Maroño se declaró recientemente culpable de cometer “fraude”; lo que le podría llevar a la cárcel por 5 años. Primero fue acusado de “extorsión”, que podía costarle hasta 20 años de prisión, pero posteriormente la Fiscalía Federal del Distrito del Sur de la Florida le cambió el cargo. Pero esto no fue lo único que hizo la Fiscalía por Maroño.
 
Desde agosto hasta la fecha la prensa de Miami ha publicado más de dos decenas de artículos sobre los actos de corrupción del ahora ex alcalde de Sweetwater. Él mismo ha reconocido la decepción que ha causado entre sus seguidores y lo indignada que está la opinión pública de Miami por su conducta. Precisamente por todo esto la Fiscalía Federal del Sur de la Florida le ha fijado sede al juicio de Maroño fuera de Miami, en la ciudad de Fort Lauderdale del condado Broward, para que la justicia no esté presionada por la prensa ni la opinión.
 
En el proceso contra Los Cinco luchadores antiterroristas cubanos en Miami, a pesar de tratarse de la misma Fiscalía Federal del Distrito del Sur de la Florida, no se mantuvo el mismo rasero. Esa Fiscalía que por su propia iniciativa buscó ahora para Maroño una sede justa y desligada de la influencia de los medios, no actuó de igual forma en un proceso donde hubo hasta congresistas federales que hicieron campaña para que condenaran a Los Cinco.
 
En el juicio a los héroes cubanos los abogados de su defensa pidieron explícitamente el cambio de sede, por la presión que sobre los testigos, los miembros del jurado (algunos fotografiados y perseguidos amenazantemente hasta sus autos) y la misma jueza hacían políticos y unos periodistas que como ya se conoce estaban siendo pagados por el gobierno norteamericano, parte en el proceso, para crear un  ambiente desfavorable a los antiterroristas cubanos.
 
Esto es una nueva prueba de la injusticia cometida contra ellos. Por eso suscribo las palabras del ex Fiscal de Estados Unidos Ramsey Clark, que en el recién finalizado IX Coloquio Internacional por la Libertad de Los Cinco en la ciudad de Holguín dijo: "No se podrá ignorar el mal que se ha hecho con esta arbitraria decisión. El mal a estas personas hoy detenidas. El mal a sus familias y el mal a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Algún día en Estados Unidos tendremos que dar cuenta por este juicio errado".
 
 

Oportunidades de la Zona Especial de Mariel son presentadas en Brasil


 
Directivos y funcionarios de instituciones gubernamentales brasileñas recibieron hoy información sobre la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), un ambicioso proyecto en marcha en Cuba que ofrece nuevas oportunidades para la inversión extranjera. El ministro cubano de Comercio Exterior e Inversiones Extranjeras, Rodrigo Malmierca, tuvo a su cargo la explicación sobre la ZEDM.
 
Esta es un área en la que se establece un régimen especial y las políticas con el fin de fomentar el desarrollo económico sostenible mediante la atracción de inversión extranjera, la innovación tecnológica y la concentración industrial
 
La presentación se realizó tras la sesión plenaria de la IX Reunión entre Brasil y Cuba para los Asuntos Económicos y Comerciales, presidida por Malmierca y el secretario Ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Comercio e Industria de este país, Ricardo Schaefer.
 
En esa cita se ofreció información detallada sobre las posibilidades de inversión en la ZEDM, garantías de los negocios, libre transferencia al exterior de dividendos y utilidades, ubicación estratégica de la Zona en el centro del comercio en la región del Caribe y las Américas, y el régimen tributario especial con incentivos fiscales.
 
Entre los sectores priorizados en esta área se mencionó a los de biotecnología, farmacéutica, energía renovable, industria agroalimentaria, turismo e inmobiliarias, envases y embalajes, agricultura, industria en general, telecomunicaciones e informática.
 
La ocasión fue aprovechada asimismo para exponer el desarrollo del grupo cubano de Industrias y Biotecnología farmacéutica, su estrategia, tecnología y productos para la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno.
 
Directivos de instituciones brasileñas se interesaron por aspectos concretos de la ZEDM, las diversas formas para invertir capitales, las regulaciones arancelarias y aduanales, así como las condiciones para establecerse en esa área de 465,4 kilómetros cuadrados.
 
El encuentro contó con la presencia de funcionarios de varios ministerios brasileños, de directivos y empresarios de la Cámara de Comercio Exterior y de los Bancos do Brasil y de Desarrollo, entre otros.
 
Además de Brasilia, la delegación cubana presentará este proyecto de la Zona al sector empresarial en Porto Alegre, en Río Grande do Sul, en Sao Paulo y Río de Janeiro. (PL)