domingo, 23 de junho de 2013

El caso Snowden quita el sueño a Obama: ¿Cuántos "trapos sucios" quedan por airear?


 
El activista de movimientos sociales Alex Corrons cree que el informante Edward Snowden puede sacar a la luz "muchos trapos sucios de los servicios secretos" de EE.U.U. respecto a sus actividades ilícitas, algo que —dice— preocupa a Washington.
 
"Snowden tiene información de primera mano, [ya que] ha trabajado para la CIA y, por lo tanto, tal vez salga información en un futuro próximo revelada por este señor respecto a las actividades ilícitas de los centros de inteligencia estadounidense que siempre actúan al margen de la ley", asegura Corrons en declaraciones a RT.

Corrons recuerda que en los últimos años hemos visto cómo EE.UU. "ha planeado en diferentes países 
golpes de estado , "cómo han colaborado en fuertes movimientos de oposición en Latinoamérica" y "cómo consiguen la financiación muchas veces de la industria armamentística y de la droga".

El analista concluye que Snowden puede tener en su poder muchos datos de todos estos temas y —afirma— es lo que pone en guardia a EE.UU.

Las revelaciones de Edward Snowden, ex empleado de la CIA que a primeros de junio filtró a la prensa información sobre el espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU, han dado la vuelta al mundo. Tras pasar unas semanas refugiado en Hong Kong, Snowden aterrizó este domingo en el aeropuerto Sheremétevo de Moscú, según diversos medios. El Departamento de Estado de EE.UU. dice que "no debe permitírsele" viajar más debido a que
su pasaporte ha sido anulado.  
 
Siga el desarrollo del caso de Snowden aquí
 
Fuente: RT


CENTROAMERICA LA MADRE DE TODOS LOS CANALES (III), CANAL VIA CUBA

 
Jorge Gómez Barata
 
Comunicar el Atlántico con el Pacifico fue una obsesión hispano americana que duró cuatro siglos y es comparable con la búsqueda de La Fuente de la Juventud o El Dorado. Originalmente el empeño no tuvo una motivación económica sino que, tratándose de intrépidos marinos, encontrar un paso que uniera al Mar del Sur con el Mar del Norte significaba: ¡Dar la vuelta al mundo! Fernando Magallanes fue el primero en lograrlo y dejó la vida en el empeño.
 
La primigenia mezcla de lo real maravilloso que adornan la idiosincrasia caribeña, unido a la necesidad de alcanzar el objetivo original de Cristóbal Colón que fue llegar por mar a los imperios asiáticos, explican la persistencia en el objetivo de comunicar los dos océanos. 
 
En 1520, siete años después de que en 1513, al atravesar el istmo de Darién, Vasco Núñez de Balboa descubriera que al sur había otro mar, por primera vez, Fernando Magallanes, capitaneando una expedición que había partido de Sevilla, por un estrecho entre el límite sur de América y Tierra de Fuego, pasó de un océano a otro, llegó a Asia y retornó a España. Así se completó un trasvase civilizatorio y la redondez del mundo fue confirmada.
 
Debido al potencial económico de Asia, la incorporación del Nuevo Mundo a la economía internacional y el hecho de que Estados Unidos se expandiera hacia el oeste convirtiéndose en una potencia de ambos océanos, hicieron de la creación de un paso marítimo artificial entre los dos océanos una prioridad económica y en un reto para la ingeniera. A lo largo de cuatro siglos se realizaron estudios que aludían a: Panamá, Nicaragua y México.
 
El trazado mexicano se refería al istmo de Tehuantepec en el sur del país y cuyos 210 kilómetros de ancho separan al océano Pacifico del golfo de México. Originalmente los proyectos por Nicaragua aprovechaban la existencia del Lago Nicaragua y el curso del Río San Juan (hoy descartado). La ruta por Panamá única confirmada es conocida.
 
En 1914, cuando el canal de Panamá entró en servicio, el destino de los cargueros procedentes del Pacifico eran los puertos de la costa este de los Estados Unidos, para lo cual debían bordear la isla de Cuba. Eso explica por qué, desde el momento que se concibió la idea de un paso marítimo por el istmo centroamericano, se especuló con la necesidad de otro que atravesara la isla de Cuba.
 
El trazado del Canal Vía Cuba o “Rompe Cuba” atravesaría la isla con un tajo de unos 80 kilómetros de largo por unos 40 metros de ancho entre las bahías de Cárdenas en el Norte y la de Cochinos en el sur, ahorrando un recorrido de unos 1000 kilómetros a los buques en ruta a Nueva York y otros puertos estadounidenses.
 
En 1912 se elaboró un proyecto detallado y en 1954 bajo el gobierno del dictador Fulgencio Batista, la Gaceta Oficial publicó el Decreto-Ley 1618 donde se expuso el proyecto que sería realizado por la compañía norteamericana “Canal Atlántica al Mar Caribe S.A. que disfrutaría de una concesión para su explotación por 99 años, no tanto como la “perpetuidad” concedida por Panamá y uno menos que los 100 otorgados por Nicaragua a una empresa china.
 
El elevado costo, las protestas de diferentes sectores nacionales y el hecho de que la obra no estaba realmente justificada paralizaron el proyecto que nunca más ha sido retomado. Con cuatro canales concebidos: uno realizado, otro que pronto se construirá y dos cancelados, Centroamérica y El Caribe figuran como la región del mundo más canalera. Allá nos vemos.
 
La Habana, 22 de junio de 2013
 
Tomado de Moncada

Lo que se esconde tras la afirmación de que las remesas son el “motor” de la economía cubana

 
Por Edmundo García
(www.latardesemueve.com)

El pasado viernes 14 de junio dediqué unos minutos del programa La Tarde se Mueve (Miami, 1450 am) a comentar el distorsionador artículo “Las remesas son el motor de la economía cubana” publicado el día antes por Juan Carlos Chávez en el libelo miamense El Nuevo Herald. Quiero volver sobre él porque además de mentir, ahora quieren que la gente se crea esas mentiras en nombre la ciencia. Y como no hay Universidad ni Instituto de alto nivel académico que haga una investigación que le convenga ala de recha cubanoamericana, entonces se la inventan. Inventan el globo y de paso la institución que lo infla ¿Qué hace Juan Carlos Chávez en su articulito? Pues basándose en un llamado “estudio”, repite contra Cuba las mentiras de siempre. “Estudio” que no sale de Harvard, ni de la London School of Economics, ni de la Universidad Nacional Autónoma de México, ni de la Universidad de La Habana: sale de un engendro llamado Havana Consulting Group creado en Miami.¿Dónde si no?

Dice El Nuevo Herald que el “estudio” titulado “Remesas a Cuba: el motor más potente de la economía cubana” descubrió que en el año 2012 el envío de remesas a Cuba superó a “los principales rubros” de la economía de la isla. De ahí Juan Carlos Chávez copia un número favorable a las remesas y sitúa por debajo de él al total de la industria azucarera, el turismo, la exportación de níquel y parte de la industria biotecnológica. ¿De dónde saca estos datos Havana Consulting Group? Pues según el propio periodista de “expertos familiarizados con el tema”, que por supuesto no identifica. Hasta aquí los hechos y hasta aquí la ciencia; después de unos párrafos todo se deshace en frases inexactas; por ejemplo, que tal sumatoria es “descomunal”, o que el incremento de un indicador demográfico “se dibuja en el horizonte”, o que un pronóstico se va a cumplir “gústele a quien le guste y pésele a quien le pese”. Aquí se ve que el lenguaje del llamado Havana Consulting Group degrada a algo inexacto y metafórico que tiene muy pocode ciencia. ¿Cómo hizo Juan Carlos Chávez para documentar su artículo? ¿Acaso leyó el tal “estudio”? Él mismo lo deja saber al final: llamó por teléfono al flamante director del grupo, un tal Emilio Morales, y este le comentó lo que le vino en gana. Así de simple. Porque de una cosa pueden estar seguros: Juan Carlos Chávez no entendió (si lo leyó) el cacareado estudio del Havana Consulting Group, que es una descarga graficada en par de páginas
recogida en la web del grupo.

La intención del Havana Consulting Group y de El Nuevo Herald no es científica sino propagandística. Por eso yo no me voy a fajar con sus cifras; aunque debo decir que después de pensarlas muy bien no me parecen realistas. Como dije en La Tarde se Mueve del viernes pasado (http://latardesemueve.com/grabaciones) el objetivo de toda esta alharaca está resumido en el título del artículo de Juan Carlos Chávez; quien al decir que las remesas son “el motor de la economía cubana” está sugiriendo que Cuba no funcionaría como país y que somos nosotros, la emigración cubana, los que merecemos el título de salvadores y sostenedores de la nación. Y eso es falso. Es una mentira, aunque debo decir que me gustaría que las remesas a Cuba sean el doble o el triple de lo que dicen esos “expertos”.

¿Qué es en fin de cuentas el Havana Consulting Group? Pues puede decirse que es el blog de su director Emilio Morales, uno de los tantos funcionarios cubanos que cuando vienen a menos se resienten y se radican en Miami. Como Morales hay decenas y decenas de ex burócratas que se venden como poseedores de los últimos secretos de la política y la economía cubana y al final resulta que no tienen nada en la bola. Emilio Morales ha publicado un libro con una de las muchísimas editoriales que hay en Internet, libro que el autor tiene que pagarse porque un editor o agente no se arriesga con un mamotreto así. La promoción de ese panfleto titulado “CUBA: ¿Tránsito silencioso al capitalismo?” dice: “Uno de los libros más notables que conozco sobre la realidad económica cubana. Leyéndolo uno descubre que en la Isla existen todos los elementos para dar el salto a la prosperidad y el desarrollo tras la desaparición de la dictadura”. ¿No identifican quién es el autor de ese lugar común? Claro que lo saben: El adivino de Carlos Alberto Montaner. Pero les tengo otro dato: ¿Saben quién es miembro y jefe de noticias del flamante Havana Consulting Group? Pues Wilfredo Cancio Isla, productor del Canal 41 y sucesor de Armando Pérez Roura en Miami. Cancio Isla fue empleado de El Nuevo Herald y en esa época se ufanaba diciendo que Juan Carlos Chávez era una persona muy cómoda para  trabajar el tema cubano porque como no sabía nada de Cuba hacía todo lo que le ordenaran. ¿Sigue Juan Carlos Chávez a las órdenes de Cancio Isla, a las órdenes de Juan Tamayo o a las órdenes de quien le da órdenes a estos dos?

La manipulación por El Nuevo Herald del llamado “estudio” del Havana Consulting Group pudo haber tenido en un inicio solamente el objetivo de difamar a Cuba, pero con la entrada de Wilfredo Cancio Isla en el equipo de ese grupo pudiera haber una intención más grave. Cancio Isla es una persona relacionada con acciones concretas contra Cuba que no tienen que ver con el periodismo. Todo el mundo sabe, y se demostró en el caso de la presión sobre la visita del trovador Vicente Feliú a Washington DC (http://latardesemueve.com/archives/740), que Cancio Isla tiene relaciones fluidas con la oficina de la Congresista Ileana Ros-Lehtinen y que antes las tuvo con la de Lincoln Díaz-Balart hasta el punto de aparecer en su nómina de pagos. Tampoco debe olvidarse que fue uno de los periodistas pagados por el gobierno de Estados Unidos para crear animadversión contra Los Cinco durante su juicio en Miami. El peligro de este tipo de propaganda contra Cuba está en que si se convence a la Congresista Ros-Lehtinen y a otros legisladores de que las remesas son el “motor” de toda su economía, le están poniendo en bandeja de plata algo que siempre han querido: la eliminación o reducción de dichas remesas familiares. Todo con el fin de provocar que el llamado “motor” se pare y traiga hambre, desesperación y miseria para hacer implosionar al país. Ileana Ros-Lehtinen ya no tiene el poder que tenía, ni en Washington DC ni en Miami, pero su pérdida de sentido de la realidad puede inducirle sueños y conspiraciones macabras.
 
Tomado de Cambios en Cuba

sábado, 22 de junho de 2013

Los misterios de la política de EE.UU

 
 
Por Jesús Arboleya Cervera
 
LA HABANA - A lo largo de la historia ha sido bastante común que los servicios de seguridad e inteligencia norteamericanos demuestren una “incapacidad absoluta”, para investigar aquellos acontecimientos que afectan de manera directa la política de ese país. En el caso de Cuba, basta tomar como ejemplo el “misterio” que aún acompaña a la conveniente voladura del acorazado Maine en plena bahía de La Habana en febrero de 1898, lo que sirvió de excusa para la intervención de Estados Unidos en la guerra contra España y la posterior ocupación de la Isla.
 
El más sonado de todos estos “misterios” es el relacionado con el asesinato de John F. Kennedy. A pesar de realizarse a plena luz del día, en medio de una manifestación de personas, que incluso fue filmado por un cineasta aficionado que se encontraba en el lugar y detenido de inmediato el presunto asesino, el cual fue también sorpresivamente asesinado horas más tarde por un mafioso supuestamente “agobiado” por el crimen, las investigaciones realizadas en extenso por el FBI, el Congreso y un montón de interesados en el asunto, no han sido capaces de esclarecer cómo se cometió el magnicidio y mucho menos cuáles fueron los verdaderos implicados en el mismo.
 
Con los atentados del 11 de septiembre de 2001 ha pasado lo mismo. En un inicio, los servicios de seguridad demostraron una eficacia impresionante, quizá demasiado impresionante para ser creíble. Identificaron rápidamente a los realizadores, determinaron su militancia en la organización Al Qaeda bajo la dirección de Osama bin Laden e iniciaron una ofensiva mundial que, antes de culminar con el también misterioso asesinato del líder, cuyo cadáver inexplicablemente no fue exhibido como trofeo sino sumergido en el mar, implicó las guerras de Afganistán e Irak, así como una cruzada antiterrorista de alta tecnología que incluye el uso de satélites y aviones no tripulados diseñados para matar a cualquiera en cualquier parte.
 
Hoy día, mucha gente se hace preguntas tan elementales como si efectivamente aquellos fanáticos musulmanes, que apenas podían volar una avioneta de mala muerte eran capaces de manejar con tal pericia inmensos aviones de pasajeros; si Osama estaba en capacidad de organizar una operación tan sofisticada desde una cueva afgana, donde las propias autoridades estadounidenses dijeron se encontraba escondido; si efectivamente el choque de una nave aérea podía desplomar de tal manera las torres del World Trade Center; si fue un avión el que realmente chocó contra el Pentágono y quién voló la tercera nave, si realmente esto fue lo ocurrido.
 
Para acrecentar las dudas, el ex-senador federal Bob Graham, quien formaba parte de la Investigación Conjunta del Congreso sobre los atentados, ha acusado al FBI de haber obstruido la investigación, al ocultar información sobre una posible conexión en la Florida con los ataques. La noticia, reportada por primera vez en Broward Bulldog.org en el 2011, incluye un informe del FBI recientemente desclasificado, que vincula a una familia saudita que vivía en Sarasota “a individuos asociados con los ataques terroristas del 2001”.
 
Según Graham: “El hecho de que el FBI no presentó (ante la Investigación Conjunta) documentos que incluían ‘muchas conexiones’ entre sauditas que vivían en Estados Unidos e individuos asociados con los ataques terroristas… interfirió con la habilidad de la Investigación de completar su misión”. También dijo que los jefes de la misma, Thomas Kean y Lee Hamilton, así como su director ejecutivo Philip Zelikow, no estaban al tanto de la investigación del FBI en Sarasota y que incluso el subdirector del FBI, Sean Joyce, intervino para impedirle hablar con el agente especial a cargo de la investigación desarrollada en dicho lugar.
 
La demanda exige la presentación de los archivos de una investigación del FBI a Esam Ghazzawi, ex asesor de un príncipe saudita de alto rango. Ahora bien, si realmente el ex-senador quiere investigar a fondo los acontecimientos del 11 de septiembre, existen otras pistas aún más comprometedoras, las cuales no se están referidas a una familia perdida en Sarasota, sino al clan Bush, cuyos vínculos con la familia bin Laden son de conocimiento público.
 
Según afirman los investigadores Webster G. Tarpley and Antón Chaitkin (George Bush: The unauthorized biography, www.tarpley.net) la empresa petrolera Zapata Offshore, bajo la presidencia de George H. Bush y financiada por Eugene Meyer y su yerno Phillip Graham, dueños entonces del Washington Post, fue un frente de la CIA para el entrenamiento en Cay Sal Bank de los grupos terroristas organizados por la CIA, dentro del contexto de la Operación Mangosta contra Cuba en 1962. Cuando tal conexión pretendió ser investigada por ellos en 1981, resultó que los documentos de la compañía comprendidos entre los años 1960 y 1966 habían sido destruidos “por error” en los archivos de la Securities and Exchange Commission.
 
Esta compañía también contaba, desde mediados de la década de los años 60, con capital de la familia bin Laden y estos contactos se extendieron a su hijo George W. Bush, cuando creó la empresa petrolera Arbustos en Texas. Estas fuentes afirman que fue precisamente George H. Bush el que facilitó los contactos de la CIA con Osama bin Laden, para incrementar las operaciones de los talibanes contra los soviéticos en Afganistán.
 
La historia de George H. Bush constituye un “misterio” en sí misma. Debido a su involucramiento en las actividades de la CIA contra Cuba, fue incluido en las investigaciones por el asesinato de Kennedy, lo que no impidió que con posterioridad fuese nombrado jefe de la Agencia. En calidad de vicepresidente de Ronald Reagan fue investigado sin consecuencias en el escándalo Irán-Contra y ya siendo presidente de Estados Unidos, decretó el indulto del connotado terrorista de origen cubano Orlando Bosch, responsable, junto con Luis Posada Carriles, de la voladura en pleno vuelo de un avión comercial cubano en Barbados en 1976, precisamente Bush cuando fungía como zar del espionaje en el país.
  
La relación de los Bush con los bin Laden no concluyó con los atentados del 11 de septiembre de 2001. Al contrario, según un reporte basado en fuentes norteamericanas del periodista chileno Christian Buscaglia y publicado por el periódico El Mirador el pasado 2 de mayo de 2011, los intereses conjuntos del clan Bush, así como de otros importantes personajes ligados al Partido Republicano, el Pentágono y las altas finanzas estadounidenses con la familia bin Laden aún confluyen en el consorcio The Carlyle Group.
Entre las empresas que forman el poderoso holding se encuentran: The Bin Laden Group con sede en Riyadh, Arabia Saudita, así como las compañías norteamericanas United Defense Industries, Raytheon y la mencionada Arbusto Energy Oil Co, propiedad del clan Bush. Los negocios del consorcio incluyen el control de petróleo, la producción de armas y la reconstrucción de lo que las armas destruyen, por lo que se encuentra entre los grandes beneficiarios de las guerras en el Medio Oriente, antes y después de los atentados del 11 de septiembre.
 
Evidentemente, el FBI tendría más que justificadas razones para investigar estas conexiones, pero ningún personaje de la política norteamericana lo demandará por no hacerlo y los grandes medios de información con seguridad acallarán lo que debiera ser la develación del “misterio” del siglo, dejándonos a todos nosotros en el bando de los paranoicos y malintencionados inventores de constantes teorías conspiratorias, interesadas en cuestionar las virtudes democráticas y éticas del sistema.  
 
Tomado de Progreso Semanal

Rousseff llama a un gran pacto por Brasil

 
 
BRASILIA.— La presidenta brasileña Dilma Rousseff hizo un llamado este viernes a una gran pacto por Brasil, ante las masivas manifestaciones que tienen lugar en varias ciudades desde hace días contra el alza del precio del transporte público, la corrupción, la violencia y el gasto en las obras del Mundial de Fútbol 2014 y la Copa Confederaciones, entre otras demandas
 
En un mensaje televisado a la nación, Rousseff prometió un gran pacto para la mejoría de los servicios públicos enfocado en la elaboración de un plan nacional.
 
Asimismo, reiteró el apoyo de su Gobierno a los cambios sociales y destacó que tiene la obligación de escuchar las voces en las calles y de liderar un diálogo entre todas las partes.
 
Para ello anunció que se reunirá con los movimientos sociales, representantes de organizaciones juveniles, sindicatos, asociaciones populares y ciudadanos para dialogar. Sin embargo, insistió en que no tolerará la violencia y condenó los actos de vandalismo registrados en las manifestaciones.
 
La Presidenta enfatizó que tendrá "mano dura" contra la corrupción, mientras agregó que "necesitamos oxigenar nuestro sistema político, encontrar mecanismos que vuelvan a nuestras instituciones más transparentes, más resistentes a las malas prácticas, más permeables a la influencia de la sociedad".
 
Igualmente se mostró confiada en que el Congreso brasileño apruebe el proyecto que presentó para que todos los ingresos del petróleo se dirijan a la Educación.
 
GRUPO SOCIAL CRITICA CONDUCTA DE EXTREMA DERECHA BRASILEÑA EN MARCHAS
 
El Movimiento social Pase Libre (MPL), impulsor de las protestas en Brasil, denunció la actuación de grupos de extrema derecha en las marchas y sus actos de violencia para desacreditar las protestas populares, informó PL.
 
Hay militantes de extrema derecha que quieren tergiversar el sentir de estas movilizaciones, darle un aire fascista y se arrogaron el derecho de no permitir miembros de partidos políticos en la manifestación, destacaron representantes del MPL en un comunicado difundido a través de las redes sociales.
 
Tomado de Granma
 

Opinión. El precio del progreso

 
Boaventura de Sousa Santos
 
Doctor en Sociología del Derecho por la Universidad de Yale y catedrático de Sociología en la Universidad de Coímbra
 
Con la elección de la presidenta Dilma Roussef, Brasil quiso acelerar el paso para convertirse en una potencia global. Muchas de las iniciativas en ese sentido venían de atrás, pero tuvieron un nuevo impulso: Conferencia de la ONU sobre el Medio Ambiente, Rio+20 en 2012, Mundial de Fútbol en 2014, Juegos Olímpicos en 2016, lucha por un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, papel activo en el creciente protagonismo de las “economías emergentes”, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y África del Sur), nombramiento de José Graziano da Silva como director general de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 2012 y de Roberto Azevedo como director general de la Organización Mundial del Comercio a partir de 2013, una política agresiva de explotación de los recursos naturales, tanto en Brasil como en África, principalmente en Mozambique, fomento de la gran agricultura industrial, sobre todo para la producción de soja, agrocombustibles y la cría de ganado.
 
Beneficiado por una buena imagen pública internacional granjeada por el presidente Lula y sus políticas de inclusión social, este Brasil desarrollista se impone ante el mundo como una potencia de nuevo tipo, benévola e inclusiva. No podía, pues, ser mayor la sorpresa internacional ante las manifestaciones que en la última semana sacaron a la calle a centenares de miles de personas en las principales ciudades del país. Si ante las recientes manifestaciones en Turquía la lectura sobre las “dos Turquías” fue inmediata, en el caso de Brasil fue más difícil reconocer la existencia de “dos Brasiles”. Pero está ahí a ojos de todos. La dificultad para reconocerla reside en la propia natureza del “otro Brasil”, un Brasil furtivo a análisis simplistas. Ese Brasil está hecho de tres narrativas y temporalidades. La primera es la narrativa de la exclusión social (uno de los países más desiguales del mundo), de las oligarquías latifundistas, del caciquismo violento, de las élites políticas restrictas y racistas, una narrativa que se remonta a la colonia y se ha reproducido sobre formas siempre mutantes hasta hoy. La segunda narrativa es la de la reivindicación de la democracia participativa, que se remonta a los últimos 25 años y tuvo sus puntos más altos en el proceso constituyente que condujo a la Constitución de 1988, en los presupuestos participativos sobre políticas urbanas en centenares de municipios, en el impeachment del presidente Collor de Mello en 1992, en la creación de consejos de ciudadanos en las principales áreas de políticas públicas, especialmente en salud y educación, a diferentes niveles de la acción estatal (municipal, regional y federal). La tercera narrativa tiene apenas diez años de edad y versa sobre las vastas políticas de inclusión social adoptadas por el presidente Lula da Silva a partir de 2003, que condujeron a una significativa reducción de la pobreza, a la creación de una clase media con elevada vocación consumista, al reconocimiento de la discriminación racial contra la población afrodescendiente e indígena y a las políticas de acción afirmativa, y a la ampliación del reconocimiento de territorios y quilombolas [descendientes de esclavos] e indígenas.
 
Lo que sucedió desde que la presidenta Dilma asumió el cargo fue la desaceleración o incluso el estancamiento de las dos últimas narrativas. Y como en política no existe el vacío, ese terreno baldío que dejaron fue aprovechado por la primera y más antigua narrativa, fortalecida bajo los nuevos ropajes del desarrollo capitalista y las nuevas (y viejas) formas de corrupción. Las formas de democracia participativa fueron cooptadas, neutralizadas en el dominio de las grandes infraestructuras y megaproyectos, y dejaron de motivar a las generaciones más jóvenes, huérfanas de vida familiar y comunitaria integradora, deslumbradas por el nuevo consumismo u obcecadas  por el deseo de éste. Las políticas de inclusión social se agotaron y dejaron de responder a las expectativas de quien se sentía merecedor de más y mejor. La calidad de vida urbana empeoró en nombre de los eventos de prestigio internacional, que absorbieron las inversiones que debían mejorar los transportes, la educación y los servicios públicos en general. El racismo mostró su persistencia en el tejido social y en las fuerzas policiales. Aumentó el asesinato de líderes indígenas y campesinos, demonizados por el poder político como “obstáculos al crecimiento” simplemente por luchar por sus tierras y formas de vida, contra el agronegocio y los megaproyectos mineros e hidroeléctricos (como la presa de Belo Monte, destinada a abastecer de energía barata a la industria extractiva).
 
La presidenta Dilma fue el termómetro de este cambio insidioso. Asumió una actitud de indisimulable hostilidad hacia los movimientos sociales y los pueblos indígenas, un cambio drástico respecto a su antecesor. Luchó contra la corrupción, pero dejó para los aliados políticos más conservadores las agendas que consideró menos importantes. Así, la Comisión de Derechos Humanos, históricamente comprometida con los derechos de las minorías, fue entregada a un pastor evangélico homófobo, que promovió una propuesta legislativa conocida como cura gay. Las manifestaciones revelan que, lejos de haber sido el país que se despertó, fue la presidenta quien se despertó. Con los ojos puestos en la experiencia internacional y también en las elecciones presidenciales de 2014, la presidenta Dilma dejó claro que las respuestas represivas solo agudizan los conflictos y aislan a los gobiernos. En ese sentido, los alcaldes de nueve capitales ya han decidido bajar el precio de los transportes. Es apenas un comienzo. Para que sea consistente, es necesario que las dos narrativas (democracia participativa e inclusión social intercultural) retomen el dinamismo que ya habían tenido. Si fuese así, Brasil mostrará al mundo que sólo merece la pena pagar el precio del progreso profundizando en la democracia, redistribuyendo la riqueza generada y reconociendo la diferencia cultural y política de aquellos que consideran que el progreso sin dignidad es retroceso.
 

CENTROAMERICA, LA MADRE DE TODOS LOS CANALES (II)



GEOPOLITICA DE ESTRECHOS Y CANALES
 
Por: Jorge Gómez Barata 
 
Debido a la configuración del planeta, constituido en un 70 por ciento por mares y océanos y a la formación de los grandes polos de civilización a considerables distancias unos de otros, en las relaciones internacionales y el comercio mundial, también en la colonización y en la actividad militar, el tráfico marítimo desempeña un papel fundamental.
 
Debido a que los mares y océanos son espacios inmensos, desde épocas pretéritas se introdujo el concepto de “libertad de navegación”, cosa que no ocurrió con los estrechos y los canales que pertenecen o se encuentran próximos a estados nacionales. Así ocurre, entre otros con los de: Bósforo, Canal de la Mancha, Gibraltar y el Estrecho de Florida cuyas aguas bañan las costas de Cuba, uniendo a la vez que separa a los dos únicos estados oficialmente enemigos en el hemisferio occidental.
 
La necesidad de utilizar los estrechos, los canales y otros accesos naturales por naves de todos los países, dio lugar a conflictos, creó una rama de la geopolítica y requirió legislaciones internacionales cuya principal figura es: “Paso inocente”, referido al tránsito de naves convencionales. Según tales legislaciones los buques con cargas peligrosas están obligados a declararlas y existen casos en que se les prohíbe el paso. 
 
Un notable precedente fue que parte de los cohetes, proyectiles y bombas atómicas que en 1962 se trasladaron de la Unión Soviética a Cuba, aplicaron el “paso inocente” por los estrechos de Bósforo y Los Dardanelos sin ser detectados. Así lo cuenta Rubén Jiménez Gómez, Teniente coronel ®, fundador de las Tropas Coheteriles cubanas en su ensayo: Octubre de 1962: la mayor crisis de la era nuclear: 
 
“El 12 de julio de 1962, los primeros barcos pusieron rumbo hacia costas aún desconocidas…Se ordenó que los estrechos del Bósforo y los Dardanelos se pasaran sin prácticos, para limitar al máximo la estancia de extranjeros a bordo. Para esta ocasión se habían preparado regalos que contenían vodka, caviar y otras exquisiteces, los que se bajaban con una soga a los prácticos turcos, después de lo cual los capitanes recibían la autorización para continuar…El primer barco en pasar los estrechos fue el María Ulianova, que atravesó de noche la ciudad de Estambul…" 
 
La historia de los canales inter oceánicos es todavía más dramática: el de Panamá provocó la separación de Panamá de Colombia y la creación de un nuevo Estado, dio lugar a situaciones políticas dilatadas y sumamente estresantes, resueltas con los Tratados Torrijos-Carter de 1977. 
 
Por su parte el canal de Suez fue eje de la segunda guerra árabe-israelí en la cual Gran Bretaña, Francia e Israel invadieron Egipto, provocando la condena de la ONU, el rechazo del presidente Eisenhower y la amenaza soviética de arrasar a París y a Londres. 
 
Concluida la Guerra Fría, el más conflictivo de los estrechos es el de Ormuz que une al golfo Pérsico con el mar Arábigo y separa a Irán de los Emiratos Árabes.
 
El nuevo canal que comenzará a construirse en Nicaragua tiene la peculiaridad de nacer en condiciones menos conflictivas pero también con menos transparencia. Con todo listo para comenzar las obras, se ignora el trazado, qué empresas lo construirán y las previsiones medio ambientales adoptadas. Se trata de la vigencia geopolítica de estrechos y canales de las que México y Cuba no escaparon. Luego les cuento. Allá nos vemos.
  
Tomado de www.cubano1erplano.com