domingo, 5 de outubro de 2014

¿Cuánto tiempo más se debe esperar por la justicia?



por Ángel Rodríguez Álvarez

A 38 años del atentado terrorista que el 6 de octubre de 1976 derribó en pleno vuelo el avión cubano con 73 personas a bordo, frente a las costas de Barbados, el trágico episodio adquiere cada día más actualidad y es obligada referencia en medios internacionales.

La explicación es sencilla: los autores confesos y probados del horrible crimen, Orlando Bosch Ávila, hasta su reciente fallecimiento, y Luis Posada Carriles, no han sido sancionados, y este último sigue disfrutando de la protección del gobierno de los Estados Unidos, quien se ha valido de incontables subterfugios técnicos para impedir el castigo merecido.

Bosch fue absuelto en 1998 en amañado juicio por un tribunal venezolano, regresó a EE.UU., donde era considerado prófugo de la justicia, y luego de ser perdonado por sus viejas andanzas terroristas y autorizado a permanecer en el país por el presidente George H. Bush (padre), quedó libre y recibió cómoda residencia en Miami, hasta su muerte.

En esa ciudad se le considera un héroe por la mafia cubano-americana e iba a la televisión, donde hacía impudoroso alarde de sus asesinatos y profería amenazas de todo tipo contra el pueblo cubano, a pesar de lo cual no resultó molestado por las autoridades.

Posada, por su parte, deviene igualmente beneficiario, primero del ex presidente Bush (hijo), quien obvió su propia afirmación: de quien protege a un terrorista es tan culpable de terrorismo como este. Y en la actualidad sigue residiendo en Miami, donde es un ciudadano “ respetado ” en amplios círculos políticos.

Solo la simpatía o los compromisos, o ambos, en las altas  esferas oficiales, explica la conducta de los Bush y el actual mandatario, que ha llegado a comprometer la credibilidad de la cruzada internacional contra el terrorismo iniciada tras el derribo de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001.

El peligroso terrorista, como se sabe, ingresó secretamente en territorio norteamericano en marzo de 2005, después de ser escandalosamente amnistiado por Mireya Moscoso, presidenta de Panamá,  al termino de su mandato. Sólo después de las denuncias formulada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, fue detenido y sometido a dilatado proceso administrativo como presunto inmigrante ilegal.

Durante todo este tiempo Washington no ha formulado cargos contra Posada, a pesar de que este ha ofrecido numerosos testimonios públicos de sus actividades criminales y de ser reclamado por la justicia venezolana.

Basta con leer su libro Por los Caminos del Guerrero y la entrevista concedida a la periodista Maria Luisa Bardach, publicada el 12 y 13 de julio de 1998, en la cual reconoce con absoluto cinismo, su participación en el atentado del avión de Cubana de Aviación y en las acciones contra instalaciones turísticas habaneras, donde perdió la vida el joven italiano Fabio Di Celmo.

“Como pueden ver -dijo sarcástico a la Bardach- el FBI y la CIA no me molestan, y yo soy neutral con ellos. Siempre que los puedo ayudar, lo hago.”

Con tales antecedentes, por supuesto, Posada se convirtió con su regreso a Estados Unidos, en una “papa caliente ” para Bush, lo cual obligó a una dilatada maniobra para poder liberarlo tras una fachada de legalidad.

Primero se negaron a extraditarlo a Venezuela con el insostenible pretexto de que allí sería torturado. El segundo momento fue solicitar a varios países que lo aceptaran como deportado, en la seguridad de no encontrar receptores, con lo cual quedaba la alternativa legal de juzgarlo por sus crímenes o liberarlo.

¡Crimen perfecto! De este modo la “papa se enfría”, y aquí no ha pasado nada, el mentor del criminal seguirá hablando de su cruzada antiterrorista y amenazando a diestra y siniestra a quienes en esta lucha no estén con él.

Nadie debe esperar reposo en esta batalla, pues cada día es más claro que la solución de este caso, como en de Los Cinco, pasa por las gargantas de los hombres y mujeres de todos los continentes y también por las calles y plazas de las ciudades norteamericanas.

(Tomado de la AIN)
 
Editado por Martha Ríos / RHC

sábado, 4 de outubro de 2014

El referendo brasileño


 Emir Sader

Las elecciones de este domingo en Brasil se resumen a un referendo sobre si el país ha ingresado en un buen camino a partir del gobierno Lula, en 2003, o si está en un camino equivocado y debe cambiar de rumbo de forma radical e inmediata. La primera alternativa encuentra tan solamente en Dilma Rousseff su expresión, para quien hay que mejorar y profundizar las trasformaciones realizadas por los gobiernos de Lula y el suyo. Para todos los otros –candidatos de derecha o de extrema izquierda-, habría que dar vuelcos drásticos en la política brasileña.
 
Después de idas y vueltas es como si el campo electoral retornara a su inicio, con el favoritismo de Dilma y – esta es la única novedad – la disputa entre los dos principales candidatos de la derecha: Aecio Neves y Marina Silva, por el segundo puesto. Cambió la forma del enfrentamiento, cuando Marina se proyectó, en un momento, como la principal candidata de la oposición, defendiendo una plataforma claramente neoliberal, idéntica, en lo esencial, a la de Aecio Neves. Se mantuvo, por lo tanto, el choque entre un proyecto neoliberal e uno posneoliberal.
 
Después de ser también afectada por el impresionante lanzamiento de la campaña de Marina, por alrededor de un mes, desde el sospechoso accidente aéreo del 13 de agosto, Dilma recuperó sus niveles de apoyo anteriores y hasta los ha superado, liderando en todas las cinco regiones del país. Marina, después de pasar de un nivel muy bajo de rechazo – cuando heredó el grueso de los votos anti-Pt de Aecio - a más del doble en ese renglón, paró de aumentar su apoyo y empezó un no menos impresionante declive, que la hace disputar todavía el segundo lugar con Aecio.
 
Porque la campaña se encaminaba hacia una victoria de Dilma en la primera vuelta, cuando se dio el accidente aéreo, inmediatamente la derecha volcó sus votos de Aecio hacia Marina, que parecía avanzar de forma indetenible. Marina inmediatamente correspondió a ese movimiento y difundió principios netamente neoliberales que orientarían su campaña, así como el equipo que la coordinaba, con la misma fisionomía de esos principios. Reveló que su “educadora” – en sus palabras – es simplemente la heredera del Banco Itau, uno de los dos más grandes bancos privados de Brasil, que fue quien anunció el planteamiento de un Banco Central independiente de parte de Marina.
 
La candidatura de Aecio bajó a índices insignificantes, con su caudal de votos transferido hacia Marina, con la derecha apostando fuertemente a ella. La campaña de Dilma, recobrada del golpe, retomó iniciativa, buscando desenmascarar el sentido de la candidatura de Marina, más allá de sus planteos de una “nueva política” más allá de la izquierda y la derecha, de que iría gobernar “con los mejores” de cada partido, etc., etc.
 
Los llamados de Marina no tardaron en encontrar eco en los lobbies mediáticos internacionales, así como en el mismo Estados Unidos, que inmediatamente erigieron a Marina como su candidata, aparentemente imbatible.
 
La contraofensiva de Dilma no tardó en tener sus efectos. Se empezó a demostrar el carácter neoliberal de la candidatura de Marina, que vendía una imagen que no correspondía a la realidad, que hacia alianza con los peores tipos de la vieja política, que sus planteamientos significarían alinear el gobierno a los bancos privados y Brasil a  Estados Unidos en el plano externo. Que Marina no solo es incoherente, sino contradictoria e incapaz de construir una dirección política para el país.
 
No tardó mucho para que Marina parara de crecer y empezara a caer, mientras Dilma volvía a aumentar sus apoyos. En un cierto momento Marina había alcanzado, según encuestas, a tener 10 puntos de ventaja sobre Dilma en la segunda vuelta. A partir de ahí su crecimiento se frenó, sus niveles de rechazo fueron aumentando, su candidatura perdió la iniciativa y tuvo que dedicarse a contestar las acusaciones, quedando en la defensiva.
 
El escenario en que se llega al final de la primera vuelta es el de una amplia ventaja de Dilma en la primera vuelta – alrededor de un 15% de las preferencias -, con una ventaja de por lo menos 4 o 5 puntos, llegando a 9 o 10, en dependencia de las encuestas, en la segunda vuelta. Con la tendencia de Dilma creciendo – ya está liderando en todas las cinco regiones del país, incluso entre los jóvenes, reforzando su liderazgo de siempre entre los más pobres y en las regiones nordeste y norte del país.
 
Con la caída acentuada de Marina, vuelve Aecio a disputarle el segundo lugar. No queda claro ni si Dilma puede triunfar en primera vuelta, ni contra quien pelearía en segunda vuelta, en caso de que ésta sea necesaria. Lo que es cierto es que, a pesar de la suma de por lo menos una parte de los votos de Marina y Aecio en segunda vuelta, Dilma es favorita para ganar.
 
En ese caso, triunfaría el modelo de desarrollo económico con distribución de renta implementado por Lula y continuado por Dilma, así como la política internacional actual de Brasil, completando por lo menos 16 años de gobiernos del PT, el ciclo más largo de gobierno dirigida por una misma fuerza política, en democracia. El fantasma que maneja la derecha, además de una cuarta derrota consecutiva, es el del retorno de Lula en el 2018, incluso para más de un mandato, completando casi un cuarto de siglo de gobiernos del PT.
 
- Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas de la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

Washington Post: En la respuesta médica a Ebola, Cuba aporta como nadie

Los primeros miembros de un equipo de 165 médicos cubanos y trabajadores de la salud descargan cajas de medicamentos y material médico de un avión a su llegada al aeropuerto de Freetown para ayudar a la lucha contra el Ébola en Sierra Leona, el 2 de octubre de 2014 FLORIAN PLAUCHEURFLORIAN PLAUCHEUR / AFP / Getty Images
Los primeros miembros de un equipo de 165 médicos cubanos y trabajadores de la salud descargan ellos mismos las cajas de medicamentos y material médico de un avión a su llegada al aeropuerto de Freetown para ayudar a la lucha contra el Ébola en Sierra Leona, el 2 de octubre de 2014. Foto: FLORIAN PLAUCHEUR / AFP / Getty Images/ Washington Post
 
Por Adam Taylor/ The Washington Post
 
Si bien la comunidad internacional ha sido acusada de flojera frente a la crisis del Ébola, Cuba, un país de sólo 11 millones de personas que todavía goza de una tensa relación con Estados Unidos, se ha convertido en un proveedor crucial de la experiencia médica en las naciones de África Occidental golpeadas por el Ebola.
 
El jueves, 165 profesionales de la salud del país llegaron a Freetown, Sierra Leona, para unirse a la lucha contra el Ébola – el equipo médico más grande que ha llegado de cualquier nación extranjera, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y después de haber recibido entrenamiento para tratar con el Ébola, aproximadamente 296 médicos y enfermeras cubanos irán a Liberia y Guinea, los otros dos países más afectados por la crisis.
 
Cuba, bajo cualquier medida, no es un país rico. Tenía un Producto Interno Bruto (PIB) de poco más de $68 mil millones en 2011, según el Banco Mundial, solo un par de lugares más altos que Belarús. Con 6051 dólares, su PIB per cápita era menos de una sexta parte que el de Gran Bretaña de. Sin embargo, su respuesta oficial al Ébola parece mucho más sólida que la que países mucho más ricos pueden aportar -una evidencia más de que los profesionales de la salud están a la altura del ron y los tabacos en términos de las exportaciones cubanas.
 
El sistema universal de atención de la salud de Cuba permite esa exportación. El país nacionalizó sus servicios de salud poco después de su revolución, poniendo fin a la sanidad privada y garantizando la atención médica gratuita en su Constitución. Los resultados han sido ampliamente elogiados. En 2008, al evaluar 30 años en este campo, la OMS valoraba la “revolución de la atención primaria de salud” de Cuba, con avances impresionantes en ciertos indicadores de salud. “Estos indicadores – que están cerca o igual a los de los países desarrollados – hablan por sí mismos”, señaló Gail Reed, quien llamaba la atención sobre una gran reducción en el número de muertes de niños menores de cinco años y la alta esperanza de vida de Cuba, 77 años.
 
El éxito de la salud de Cuba se basa en su formación médica. Después de la revolución cubana, huyó la mitad de los 6.000 médicos del país y el país se vio obligado a reconstruir su fuerza de trabajo. El sistema de formación creció tanto que para el 2008 estaba entrenando a 20.000 extranjeros al año para ser médicos, enfermeras y dentistas, en gran medida de forma gratuita.
 
El caso del Ébola no es la primera vez que los trabajadores de la salud cubanos han sido enviados a hacer frente a un desastre global. Ya en 1960, inmediatamente después de la Revolución, Cuba envió médicos a Chile para ayudar en las secuelas de un devastador terremoto, y la práctica ha continuado durante décadas desde entonces. En 2005, Cuba se ofreció a enviar personal médico a los Estados Unidos después del huracán Katrina en 2005 (que al parecer fueron rechazados).
 
Reuters informa que Cuba cuenta actualmente con alrededor de 50.000 trabajadores de la salud en 66 países. Además de los actos destacados de la asistencia humanitaria, la diplomacia médica suele servir a menudo a propósitos más prácticos – un estimado de 30 mil trabajadores de la salud se encuentran actualmente en Venezuela lo que se retribuye parcialmente por el petróleo, por ejemplo.
 
La exportación de conocimiento médico prevé que producirá un ingreso neto a Cuba de 8 200 millones en 2014, según un informe reciente en el periódico estatal Granma. Hay esperanzas de que el turismo médico y la exportación de tecnología médica podrían un día proporcionar cifras similares.
 
No es una simple foto. Los críticos se han quejado de que Cuba ha comenzado a sacrificar la salud de sus ciudadanos en casa para ganar dinero con el envío de trabajadores médicos al extranjero, y las condiciones de estos trabajadores de la salud han recibido críticas.  El diario Los Angeles Times informó a principios de este año que un número importante de trabajadores de la salud cubanos en Venezuela han huido del país para escapar de las “aplastantes” cargas de trabajo. (*)
 
Aun así, la enorme respuesta de Cuba a la crisis del Ébola parece haber dejado de lado estas críticas, al menos por ahora. El número de personal médico cubano en Sierra Leona, Liberia y Guinea parece que va a ser mayor que el conjunto de los enviados por países mucho más grandes como China. Israel, un país rico con una población similar, causó polémica esta semana al rechazar la convocatoria para enviar equipos médicos.
 
“El dinero y los materiales son importantes, pero esas dos cosas solas no pueden detener la transmisión del virus de Ebola”, dijo el mes pasado la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud. “Los recursos humanos son claramente nuestra necesidad más importante.”
 
(Tomado de The Washington Post. Versión al español de Cubadebate)
 
 
(*) Nota de Cubadebate: Al hablar de las prestaciones de salud en Cuba y la migración de algunos trabajadores de la salud desde las misiones, The Washington Post desconoce u obvia algunos elementos de análisis, que :
 
-Pese a los miles de médicos cubanos en misiones solidarias, Cuba sigue estando entre los 5 primeros países del mundo con mayor proporción de médicos por habitantes prestando servicios en su sistema nacional de salud.
 
-El país ha emprendido un amplio plan de reparaciones de sus instalaciones de salud y de perfeccionamiento de su sistema de atención-
 
-Estados Unidos desarrolla un programa de estímulo al éxodo de profesionales de la salud cubana que cumplen misiones en otras naciones, para el cual destina recursos financieros y humanos, además de conceder la entrada expedita a territorio norteamericano; aunque es no signifique garantías laborales en el sistema de salud norteamericano



sexta-feira, 3 de outubro de 2014

Nuevo libro propone conocer a Los Cinco desde la dimensión humana



La Habana, 3 oct (RHC) Un libro que relata el caso de Los Cinco antiterroristas cubanos condenados en Estados Unidos por combatir ese flagelo, y que abarca la historia de esos Héroes en toda su dimensión humana, fue presentado este viernes en La Habana.

Después de dos años de profunda investigación sale a la luz "Retrato de una ausencia", nombre del texto escrito por los jóvenes periodistas Nyliam Vázquez y Oliver Zamora, publicado por la Editorial Capitán San Luis.

De acuerdo con los autores, la pretensión de esta nueva entrega es acercar a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González al lector, más allá de los carteles y discursos habituales.

Estamos hablando de cinco hombres especiales que están viviendo una circunstancia injusta desde hace 16 años y merecen ser conocidos desde otras aristas, refirió Vázquez al presentar el texto.

Solo Fernando González y René González retornaron a la Patria después de cumplir íntegramente sus sentencias en territorio estadounidense, por defender a la Isla y al propio pueblo norteamericano de acciones violentas al sur de la Florida.

Además de esos patriotas, toman protagonismo en el texto sus familiares, quienes mantienen una lucha incansable por el regreso de Gerardo, Ramón y Antonio, y han visto truncados muchos proyectos de vida por la prolongada lejanía de sus seres queridos.

El libro está dividido en cuatro capítulos que recogen pasajes de la historia del terrorismo contra Cuba, la partida de Los Cinco hacia Estados Unidos hasta su arresto, el 12 de septiembre de 1998; el amañado y fraudulento proceso legal al que se les sometió y la creciente solidaridad internacional en torno a la causa.

Zamora, también analista de temas internacionales en espacios televisivos y de radio, comentó que otro de los objetivos del texto es llegar al público estadounidense, cuya mayoría no conoce el caso debido al silencio informativo imperante en la gran prensa estadounidense.

Retrato…contiene, además, obras del artista plástico René Rancaño, confeccionadas especialmente para el libro, y  fotografías inéditas trabajadas por el fotorreportero de Cubadebate Ismael Francisco Arceo. 

(Tomado de la AIN)
 
Editado por Bárbara Gómez

Cuba aspirará con su filme “Conducta” a los premios “Oscar” y “Goya”


Cuba ha elegido la película “Conducta”, del realizador Ernesto Daranas, como su aspirante a una candidatura por los premios “Oscar”, de Holywood, y “Goya”, en España, informaron hoy medios locales.
 
El filme fue elegido como representante de la isla por una comisión del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en la que participaron el cineasta Fernando Pérez y la directora de la Muestra de Cine Joven, Marisol Rodríguez.
 
La Comisión basó su decisión en que el filme de Daranas expresa con “una alta calidad cinematográfica un drama auténticamente cubano y, a la vez, universal”, tras un “exhaustivo análisis” de las películas nominadas en cada uno de los premios por los que se opta, explicó una nota publicada en el portal “Cubacine” del ICAIC.
 
“Conducta”, estrenada en febrero de este año en Cuba con gran éxito de público y crítica, aborda la conmovedora historia de “Chala”, un niño de once años que vive solo con su madre adicta a la bebida, en un ambiente de marginalidad, donde se dedica a entrenar perros de pelea para buscar ingresos económicos para su hogar.
 
“Carmela”, la veterana maestra de sexto grado, por la que “Chala” siente un gran respeto, establecerán una fuerte relación, y ella asumirá el compromiso ético de defender al niño ante la intolerante medida adoptada por la dirección de su colegio de trasladarlo a una escuela de conducta.
 
El personaje de “Chala” lo interpretó el niño Armando Valdés, seleccionado en el casting convocado para ese rol, y a la maestra “Carmela” le dio vida la experimentada actriz Alina Rodríguez.
 
Desde su estreno y en su premiada trayectoria por una serie de festivales internacionales, “Conducta” ha recibido calificativos de una película “dura, crítica, sentimental, estremecedora y polémica”.
 
Esta película ha integrado la selección de distintos certámenes como el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) y el Festival de Cine de Bogotá, y recién ha recibido el premio al Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine de Brasilia y el Primer Premio de Preferencia del Público en el 18 Festival de Cine de Lima.
 
A ellos se suman, el Premio de Mejor Película y el de Mejor Actriz en el Festival de Cine de La Habana en Nueva York, y el galardón “Biznaga de Plata” al Mejor Largometraje en el XVII Festival de Cine de Málaga (España).
 
El director y guionista de “Conducta”, Ernesto Daranas Serrano (La Habana, 1961) cuenta en su filmografía con el documental “Los últimos gaiteros de La Habana” (2004), ganador del Premio Internacional de Periodismo “Rey de España”, “Los dioses rotos” (2008), su primer largometraje de ficción, aspirante a los “Oscar” en 2010, y “Bluechacha” (2012), nominado al Latin Grammy como Mejor Video Musical de Larga Duración.
 
(Con información de EFE) / CubaDebate

LATINOAMERICA ESTÁ CON DILMA


Por Manuel E. Yepe

A nivel de las encuestas, la puja por la presidencia de Brasil se vaticinaba la más reñida en la historia del gigante suramericano tras la época de las dictaduras militares.

Aunque había varios candidatos más, no se esperaba que en la primera vuelta del evento electoral que comienza el 5 de octubre se definiera un vencedor con ventaja suficiente para decidir el asunto, sino que tendría que irse a una segunda vuelta el 26 de octubre que disputarían los dos candidatos más votados en la primera.

Todo parecía indicar que dos mujeres decidirían la puja: la actual presidenta Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores (PT), y Marina Silva por el Partido Socialista Brasileño (PSB).

 “La victoria de la oposición podría significar una especie de ruptura en la actual política exterior de Brasil… porque el corazón de muchos funcionarios (de Dilma Rousseff) es, para decirlo en una palabra sencilla, bolivariano”, había declarado el ex gobernante brasileño Fernando Henrique Cardoso, consultado por medios corporativos internacionales acerca de la probable orientación política real de la candidata opositora Marina Silva.

La ex senadora Silva, de 56 años de edad, militó en el PT hasta 2009 y desde entonces ha pactado con diversas formaciones políticas. Irrumpió en la actual campaña presidencial brasileña en agosto pasado, como candidata a la vicepresidencia acompañando al socialista Eduardo Campos.

Al morir este último en un accidente aéreo el 13 de agosto, el PSB lo reemplazó con Marina Silva quien, con una imagen asociada a los movimientos populares por sus casi tres décadas de militancia en el PT y proyectándose como una ambientalista fervientemente evangélica, subió rápidamente en las encuestas y se convirtió en una amenaza para la reelección de Rousseff.

Marina hablaba de cambio de rumbo en la política exterior de Brasil, recalcando que, de llegar al poder, podrían revitalizarse los lazos diplomáticos y económicos con Estados Unidos y Europa, con quienes promovería la firma de nuevos tratados comerciales.

Como ecologista radical subordinada a grupos empresariales, Marina respondía ambiguamente con argumentos éticos y religiosos a preguntas sobre sus planes en relación con los hidrocarburos.

Pero, para sorpresa de una derecha que presumía tener la campaña bajo control y se sentía próxima a ganar las elecciones, Dilma dio entonces a su discurso de campaña un giro a la izquierda. Dijo, sin eufemismos, que Marina Silva representa a los banqueros y al empresariado más concentrado, que pretenden retomar el control del Estado que no han tenido durante los gobiernos del PT.

Varios dirigentes de movimientos populares, incluso de los campesinos amazónicos, denunciaron el giro de Marina hacia posiciones diferentes a las que tenía cuando militaba en el PT.

Enseguida, las encuestas sobre intención de voto comenzaron a revertirse y en poco tiempo situaron a Dilma como preferida para ganar en la primera vuelta o, eventualmente, en una segunda.

Dilma Rousseff, fue sucesora de Luiz Inacio Lula da Silva, líder de origen obrero del Partido de los Trabajadores (PT) que concluyó su doble mandato como Presidente con tanta popularidad como la que lo llevó al cargo la primera vez. El apoyo del carismático Lula fue un factor muy importante en la primera elección de Dilma y en esta ocasión lo está siendo también.

Se calcula que los 40 millones de brasileños que han salido de la pobreza durante los tres mandatos del PT y otro elevado número que eran pobres y han ascendido a la clase media, contribuyen al apoyo popular de que disfruta la Presidenta, cuyas políticas sociales inclusivas han beneficiando a más de 50 millones de brasileños en materia de salud, alimentación, alfabetización y vivienda, y han consolidado su base social en las zonas rurales e incluso en las grandes ciudades.

En materia económica, el pueblo ha aplaudido la firmeza con que Dilma defiende el papel de regulador de la actividad económica asumido por el Estado.

Brasil es la sexta potencia económica mundial, el quinto de mayor superficie y tiene una población superior a los 200 millones de habitantes. Forma parte, junto a Rusia, India, China y Sudáfrica del grupo BRICS, conjunto de países en desarrollo con peso económico y cualidades políticas, que contrapesan a la superpotencia única y las antiguas potencias coloniales europeas.

Los pueblos de Latinoamérica y los gobiernos populares y progresistas de la región apoyan resueltamente la reelección de Dilma Rouseff porque ella significa la consolidación de un Brasil independiente y soberano, sin interferencias del FMI y el Banco Mundial, sin sometimientos a las políticas de Estados Unidos y la Unión Europea; es cardinal en los procesos de concertación política e integración como los fructificados en UNASUR, el MERCOSUR y la CELAC, en la proliferación de proyectos progresistas de izquierda en la región, la integración latinoamericana y caribeña y el apoyo solidario continental a los gobiernos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Uruguay.

La Habana, Octubre 1º de 2014
 
Tomado de Moncada

quarta-feira, 1 de outubro de 2014

Kissinger y sus planes de agresión a Cuba en 1976

The New York Times publica este miércoles que el secretario de Estado Henry A. Kissinger trazó planes secretos para lanzar ataques aéreos contra Cuba según documentos desclasificados de la Biblioteca Presidencial Gerald R. Ford
 
 El secretario de Estado Henry A. Kissinger (izquierda) junto al presidente Gerald Ford. Foto: AP
 
Juventud Rebelde digital@juventudrebelde.cu
1 de Octubre del 2014 12:19:54 CDT
 
WASHINGTON,  octubre 1. —Según publica este miércoles el diario The New York Times, el ex secretario de Estado Henry A. Kissinger trazó planes secretos para lanzar ataques aéreos contra Cuba en 1976. Así lo confirman documentos desclasificados de la Biblioteca Presidencial Gerald R. Ford.
 
Los documentos fueron desclasificados a petición de un grupo de investigadores estadounidenses del Archivo Nacional de Seguridad.
 
La importante revelación aparece en la página A12 de la edición de este miércoles del diario neoyorquino.
 
En esos documentos se explica como Kissinger convocó a un grupo de altos funcionarios estadounidenses para trabajar en las posibles medidas de represalia contra Cuba por desplegar un contingente militar en Angola, a petición del gobierno de ese país africano.
 
El New York Times revela que los funcionarios convocados por Kissinger, esbozaron planes para atacar puertos e instalaciones militares en Cuba, e incluía un plan de envío de batallones de infantes de marina a la Base Naval de Guantánamo, en territorio cubano y ocupada ilegalmente por Estados Unidos desde 1902.
 
El plan urdido por el ex secretario de Estado, bajo el mandato del presidente Gerald Ford, sugería la utilización de decenas de aeronaves de combate y el minado de los puertos cubanos.
 
El New York Times añade que el grupo advirtió que Estados Unidos podría estar en serio riesgo de perder su base naval en Cuba, que era vulnerable a recibir un contraataque de las fuerzas armadas cubanas.
 
También estimaron a un costo de 120 millones de dólares reabrir la Base Aérea Ramey, en Puerto Rico, y una posible ubicación para posicionar a los escuadrones de destructores.
 
Kissinger elaboró propuestas para un eventual bloqueo militar de las costas de cubanas, a pesar que se tuvo en cuenta que estas acciones conducirían a un conflicto con la entonces Unión Soviética, un estrecho aliado de Cuba.
 
«Si decidimos utilizar el poder militar, debe tener éxito», afirmó Kissinger en una reunión, según los documentos desclasificados.
 
«No debe haber medidas a medias. Si nos decidimos por un bloqueo, debe ser implacable, rápido y eficiente», subrayó Kissinger hace casi 40 años. Las notas dadas a conocer, muestran que Donald H. Rumsfeld, quien fue secretario de Defensa de Estados Unidos (1975-1977), bajo la presidencia de Ford, y otra vez durante la presidencia de George W. Bush, también estuvo presente en la reunión en que Kissinger ordenó elaborar el plan de contingencia contra Cuba.
 
Tanto Kissinger, que ahora tiene 91 años, y Rumsfeld, de 82, se negaron a comentar después que se revelaron los documentos recién desclasificados.
 
Los planes de Kissinger, que se estuvieron preparando durante la campaña electoral de 1976 en Estados Unidos, no prosperaron por la victoria y ascenso a la presidencia del demócrata Jimmy Carter.
 
Los documentos citados por el New York Times, aparecen en el libro Back Channel to Cuba, de los investigadores estadounidenses William M. Leogrande, profesor de la escuela de Asuntos Públicos de la Universidad Americana en Washington, DC, y Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación de Chile del Archivo de Seguridad Nacional, y del Proyecto de Documentación de Cuba.
 
Tomado de Juventud Rebelde