sexta-feira, 6 de junho de 2014

Hillary Clinton habría pedido fin de "embargo" a Cuba, pero para destruir a la Revolución


 

Norelys Morales Aguilera,. En su nuevo libro sobre memorias, la ex secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dijo que exhortó al presidente Barack Obama a que levantara o relajara el embargo contra Cuba porque ya no era conveniente para Estados Unidos ni fomentaba el cambio en la Isla, pero su objetivo queda bien claro: solo servir a los intereses agresivos e imperiales de Washignton, como hoy hacen otros tantos personajes de la antidemocracia en cartas y declaraciones.

Veamos lo que ofrece The Associated Press sobre extractos del libro "Hard Choices" (Opciones difíciles) obtenidos por  antes de su publicación la próxima semana, Clinton escribe que el embargo le ha dado a los líderes comunista Fidel y Raúl Castro una excusa para no poner en marcha reformas democráticas. Siempre hay que preguntarse por qué si ha sido una excusa tanto dolor a Cuba, no se lo han aliviado.
 

Sin embargo, contradictoriamente, bajo sus premisas, se le puede conceder razón cuando dice que la oposición de algunos elementos del Congreso a la normalización de relaciones ha dañado tanto al pueblo estadounidense como al cubano.

"Desde 1960, Estados Unidos ha mantenido un embargo -léase bloqueo- contra la isla con la esperanza de sacar a Castro del poder, pero sólo logró darle alguien a quien culpar por los problemas económicos de Cuba", escribió. Mejor no se puede pedir la argumentación con que trabajan los mass media en sus continuas campañas contra Cuba.

Agregó que su esposo, el expresidente Bill Clinton, trató de mejorar las relaciones con Cuba en la década de 1990, pero que el gobierno de Castro no respondió al relajamiento de algunas sanciones. Dudosa aseveración, que no se sabe si fuera por la alerta que le envió Fidel Castro sobre los terroristas de origen cubano en su país cediendo  luego  a la presión de la mafia cubanoamericana refrendando la Ley Helms-Burton, por la cual su gobierno decidiría en los más variados tópicos sobre la independencia cubana.

No obstante, Obama estaba determinado a continuar con ese esfuerzo, agregó la ex secretaria de Estado. La verdad es que los cubanos de a pie nunca han visto tal determinación.

También asevera que al final de su periodo en el Departamento de Estado exhortó a Obama a reconsiderar el embargo. "No estaba alcanzado sus metas", escribió. En eso hay que estar de acuerdo y tiene muchas implicaciones.

Continuó la Clinton que "está obstruyendo el alcance de nuestra agenda en Latinoamérica... Yo creía que debíamos hacer recaer en los Castro la responsabilidad de explicar por qué siguen siendo antidemocráticos y abusivos". Muy típico de la manipulación como política de estado que USA es capaz de implementar y actuar en consecuencia.

Clinton escribió que dado que el régimen de Castro presentó un "muro de piedra", ella y Obama decidieron apelar directamente al pueblo cubano. Así ha sido el río de dólares que ha engrosado el negocio de la contrarrevolución en Miami y los llamados "disidentes" en Cuba también viviendo del contribuyente norteamericano y la propaganda.

"Creímos que la mejor manera de llevar el cambio a Cuba sería exponer a su pueblo los valores, la información y las comodidades materiales del mundo exterior", dijo. Se le olvidó a la Señora que aquel programa "People to People" se volvió un boomerang y fracasó cuando los norteamericanos comprobaban las falacias de su propio gobierno sobre la Isla.

Las medidas que tomó Obama, como permitir más viajes a la isla e incrementar la cantidad de dinero que los cubano-estadounidenses pueden enviar a la isla, han tenido un efectivo positivo, agregó. Obviamente, lo único que ha hecho el Presidente para supuestamente mejorar las relaciones con Cuba.

Tomado de Isla Mía

Resaltan en La Habana positivas relaciones de Cuba con Brasil




La Habana, 6 jun (RHC) La secretaria de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores de Brasil, Mónica Valente, resaltó las relaciones políticas, económicas y de cooperación de su país con Cuba.

Valente destacó la importancia del Foro de Sao Paulo, iniciativa del expresidente brasileño Luis Inacio da Silva y del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, la cual consideró la principal estrategia de los partidos de izquierda y progresistas para enfrentar al imperio durante los últimos 20 años.

Durante su visita a esta nación la dirigente conoció sobre el proceso de actualización del modelo económico y consideró que la discusión de los Lineamientos del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la Revolución ha sido un proceso democrático y masivo.

La funcionaria brasileña precisó que su país se ha beneficiado con logros, únicos en el mundo, afirmó.

"Ahí están los 11 mil médicos cubanos que con su presencia fortalecen la atención básica médica en nuestro país. Esos cubanos están haciendo una revolución en el sistema público de salud brasileño", señaló.

Comentó que las relaciones se desarrollan también en el plano económico y ejemplificó con el interés brasileño por la oportunidad de inversión que representa la Zona Especial de Desarrollo de Mariel en Cuba.

Sobre la política exterior de su gobierno apuntó que defiende la soberanía y el no sometimiento al mandato norteamericano y al capital financiero internacional.

Dentro de esa posición está la apuesta por la integración entre los países comenzando por América Latina y el Caribe, con respeto a las diferencias, subrayó.
 

quinta-feira, 5 de junho de 2014

Desde Washington y para el mundo: “5 días por los 5 cubanos”

Una nueva jornada por los cinco se celebrará en Washington, donde el reclamo por la libertad de los luchadores antiterroristas será una de las principales temáticas...

Bertha Mojena Milián  


Desde este 4 de junio, Washington centra las actividades de la tercera jornada de solidaridad “5 días por los 5 cubanos”, que se extenderá hasta el próximo día 10, con el objetivo de reclamar la liberación de los tres luchadores antiterroristas cubanos que sufren condenas en cárceles norteamericanas hace más de 15 años.

Durante los días de la jornada, parlamentarios de varios países del mundo, así como religiosos, alcaldes, juristas, personalidades políticas, intelectuales y activistas se darán cita en esa ciudad para alzar sus voces por la justicia y acompañar la lucha del pueblo cubano por el regreso definitivo de sus hijos a la Patria.

En esta ocasión, se realizarán conferencias y paneles para actualizar y debatir con los presentes sobre la llamada “nueva era en las relaciones Estados Unidos-Cuba”,  el escándalo de los programas de la USAID, la historia del terrorismo contra Cuba, el intercambio cultural entre ambos países durante la administración Obama y la situación de los presos políticos en ese país, específicamente el caso de los cinco cubanos y del dominicano Oscar López Rivera..

Se ofrecerá también una actualización del caso de los cinco, los resultados de la Comisión Internacional de investigación sobre el mismo y se informará sobre los próximos pasos legales a seguir, además de la tradicional Marcha frente a la Casa Blanca que se realizará el próximo día 7 de junio.

La música y el arte también alzarán sus voces por la justicia durante la jornada, pues se realizará un panel dedicado a la presentación de libros contra la desinformación, un mega encuentro con el grupo Dead Prez, se expondrán las caricaturas de Gerardo Hernández Nordelo “Humor from my pen” (Humor desde el encierro) y las 15 acuarelas de Antonio Guerrero que componen la exposición “Yo me muero como viví”.

Se proyectará el documental del realizador cubano Roberto Chile titulado “Justicia en Londres”, así como mensajes grabados y enviados por los héroes cubanos René González y Fernando González, y otras personalidades que en esta ocasión no pudieron asistir a la jornada en Washington, como los premios nobel Rigoberta Menchú, Adolfo Pérez Esquivel y el intelectual y amigo de Cuba, Frei Betto.

Los parlamentarios que asisten a la jornada, compartirán sus experiencias y actualizarán sobre las actividades que se realizan en sus países en apoyo a la causa de los cinco, impulsadas por los comités y grupos de solidaridad con Cuba, que ya se esparcen por más de 150 naciones.

En las redes, el sitio del Comité Internacional por la liberación de los Cinco, y uno especialmente creado para la jornada centrarán las principales informaciones sobre lo que acontezca en Washington, su repercusión, así como las actividades de apoyo que se realizarán en múltiples países del mundo.

Desde Cuba, este jueves activistas e internautas protagonizarán el tradicional tuitazo que se realiza los días 5 de cada mes, especialmente dedicado a resaltar las actividades de la jornada y sumar nuevas voces a esta lucha, sobre todo en territorio norteamericano. En twitter se emplearán las etiquetas #Freethefive y #5daysforthe5 durante todo estos días, tal como se nombra la jornada y los organizadores recomiendan seguir, para estar informados en todo momento, a los usuarios @thecuban5 y @siempreconcuba.

CON LA FUERZA Y EL  ESPÍRTU DE LOS CINCO
 
En la tarde de este miércoles, durante el espacio Mesa Redonda de la televisión cubana, familiares de los tres cubanos que permanecen presos en Estados Unidos, resaltaron la importancia de eventos como este para que el mundo y el pueblo norteamericano conozcan que existe un movimiento real que denuncia los errores que ha cometido el sistema judicial norteamericano en el caso de los cinco y que no debieron estar ni un día en prisión.

Para Adriana O'Conor, esposa de Gerardo Hernández Nordelo, tiene una especial significación realizar esta jornada durante los días en que se celebran los cumpleaños de su esposo  - el propio día 4 en que se inició – y el de Ramón Labañino el día 9, porque es también un homenaje de los amigos del mundo a la resistencia y el optimismo, a las enseñanzas que ellos transmiten cada día. Por eso, a pesar de las distancias, de las añoranzas, de tantas cosas postergadas, solo se puede pensar en ellos con alegría.

Por su parte, Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón, enfatizó que esta jornada es relevante también porque ya contamos en la Patria con Fernando y René, que no son un refuerzo en esta lucha, sino el alma misma de ella, pues nadie como ellos puede contar lo terrible de la prisión y de los años vividos, a pesar de que nunca pudieron disminuirlos, debilitarlos, destruirlos, pero ha sido difícil estar tantos años privados de la libertad por el único delito de ser dignos, de ser patriotas, de defender a su patria.

“Son sentimientos encontrados, (…) uno siente alegría porque ellos están libres y junto a sus familiares recuperando el tiempo que nunca les debían haber quitado ni negado. Pero es difícil saber que tuvieron que cumplir hasta el último día su sentencia, que no hubo ningún acto de justicia, ningún beneficio. Cumplieron y se portaron bien y por eso salieron, tal como lo establece el reglamento del sistema penitenciario norteamericano. René incluso tuvo que cumplir la llamada libertad supervisada”, describió Elizabeth.

Por su parte, Maruchi Guerrero, hermana de Antonio, dijo que los familiares y los amigos que tenemos en todo el mundo, se sienten más comprometidos cada día y por eso no podemos dejar que se cumplan los designios del gobierno de Estados Unidos porque eso implicaría que Gerardo pase el resto de su vida en prisión. “Cuando pienso en ellos siempre me digo lo difícil que ha sido para ellos soportar todos estos años de su juventud. Esto ha aumentado el compromiso como familia, a estar más unidos a esta lucha de todos los días”, enfatizó.

Durante este espacio informativo, los familiares de los cinco resaltaron también la buena voluntad y la entrega de los que organizan y participan en la jornada, algunos presentes desde los primeros años de esta larga lucha y que lo hacen asumiendo sus propios gastos, además de incomprensiones, trabas políticas y migratorias.

“Eventos como estos nos hacen sentir muy acompañadas y nunca será suficiente el agradecimiento a estos amigos y hermanos de todo el mundo que centavo a centavo, reuniéndolo todo de sus bolsillos hacen posible la marcha allí en ese lugar. Ellos, al igual que nosotros, nos alimentamos de la misma fuerza y el espíritu de los cinco”, afirmó Elizabeth Palmeiro.
 
Tomado de Cubahora
 

Medio ambiente: un llamado a la racionalidad humana

Lino Luben Pérez


Si bien los problemas ambientales globales datan de las primeras  décadas del siglo XX, la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Humano, en 1972, sentó las bases para que la llamada comunidad internacional se percatara de los impactos negativos que provoca la expansión de un modelo económico muy lesivo al entorno.
 
Pese a la escasa presencia de Jefes de Estado y Gobiernos, el encuentro suele ser tomado como referente del inicio de un movimiento internacional  que designó el cinco de junio,  fecha de su reunión, como el Día Mundial del Medio Ambiente.
 
La iniciativa la ratificó ese mismo año la Asamblea General de la ONU y creó su Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), por sus siglas en inglés, un plan de acción con 109 recomendaciones, encaminadas a la preservación y conservación.
 
Poco después comenzaron a proliferar foros de negociación, instrumentos legales y Convenciones.
 
Sin embargo, 20 años más tarde, por la arraigada lentitud de semejantes procesos a la hora de firmar y ratificar los documentos, la Conferencia de ONU sobre Medio Ambiente sesionó en 1992, en Río de Janeiro, aunque esta vez contó con la participación de representantes de 179 países.
 
Uno de ellos, Cuba, en voz del líder histórico de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, desentrañó en cuestión de minutos la madeja en términos definitorios: "una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre."
 
Las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente, surgida de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza, que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad.
 
Para entonces, ya la Isla había modificado el artículo 27 de la Constitución y le incorporó el concepto de desarrollo sostenible y paulatinamente creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, elaboró su Estrategia Ambiental Nacional y completó instrumentos jurídicos sobre áreas forestales, protegidas y costas.
 
Incluso, en 2001 sirvió de sede del Día Mundial del Medio Ambiente y en 2003 de la VI Conferencia de las Partes de la Convención de Desertificación y  Sequía, cuando Hama Arba Diallo, su Secretario Ejecutivo, me confió su admiración por los resultados cubanos en la materia.
 
Apenas un ejemplo evidencia la certeza de este diplomático de Burkina Faso: antes de 1959, la superficie boscosa de Cuba era de un 14 por ciento y la capacidad de embalse de agua de 48 millones de metros cúbicos.
 
Con el paso del tiempo, el índice de cobertura de bosques llegará en 2015 al  29,4 por ciento respecto a la superficie total de la nación, y la capacidad de embalse ascendió a 13 mil 600 millones de metros cúbicos.
 
Así y todo, las prioridades actuales en gestión ambiental por efectos del cambio climático centran la atención en que el archipiélago cubano es altamente vulnerable, debido a la elevada temperatura y nivel medio del mar, regímenes cambiantes de precipitación y eventos meteorológicos extremos, para todo lo cual existe un programa de enfrentamiento.
 
Tomado de ACN

quarta-feira, 21 de maio de 2014

Jornada de servicios consulares en Rio de Janeiro.

 

 
Informamos a todos los cubanos residentes en Rio de Janeiro que los días 30 y 31 de mayo, el Consulado de Cuba en São Paulo ofrecerá servicios consulares en esta ciudad.



 

Lugar: Avenida 13 de Maio, 23, sala 1624 – Centro

Horarios: Viernes 30
 de las 14:00 a las 18:00 horas / Sábado 31 de las 09:30 a las 14:00 horas.

En caso de dudas o necesidad de consultas previas a la jornada, entren en contacto con el consulado a través del e-mail:


consuladocuba@uol.com.br
  
¡Seamos solidarios! ¡Divulguen!   

ANCREB-JM/RJ

terça-feira, 20 de maio de 2014

Escribir de Martí, solo desde el alma


Si hasta en un gesto callado un niño es capaz de decirnos mucho de José Martí, ¿qué pudiéramos entonces escribir nosotros?..
 
 
¿Cómo se escribe apurado sobre José Martí?

“No es posible”, diría cualquier cercano, intelectual o no, apertrechado del caudal infinito que él nos legó a los cubanos —y al mundo— en letras profundas y hermosas.

“No es posible —seguiría diciendo— porque la prosa o el verso tienen más de pensamiento que de improvisación, y no basta para el buen mensaje la apariencia lírica del ritmo, la rima o el adjetivo buscado, sin aquellas garantías del contenido útil, convocante y aleccionador, que solo permiten la cavilación y el tiempo”.

Pero el amigo cualquiera obvia una razón sencilla: quien escriba de Martí no es un Martí, y en Cuba hasta los niños hablan de Martí sin la gravedad del contenido: en una flor matutina, en el gesto de llevar “del brazo a su hermana para que nadie se la ofenda”, en un dibujo, y hasta en la más inocente pregunta de niña de cinco años: “¿Qué le gustaba a Martí?”.

Y el propio Martí nos socorre en la respuesta, porque tanta letra delicada, surtidor de ideas infinitas que dijeron algo sobre todo, o casi todo, vinieron a nosotros para aligerarnos, esclarecernos, allanarnos los modos de interpretar el mundo con las armas de la opinión sencilla, desnuda y franca; no fácil, que es otra cosa.

Escribir sobre Martí puede hacerse hasta en un gesto. Júzguese en el solo ejemplo de las veces que nos socorremos con sus frases, firmadas en epílogos o exergos, aludidas en discursos, diplomas, ensayos y tareas escolares; fueran cuales fueran los contextos y temas.

Con frecuencia, nos parece una tabla salvadora de ocasiones apuradas, y tenemos la certeza de que, en efecto, muchos sucumben a la tentación instrumental de “usarlo sin profundizarlo”, porque esas posibilidades también las dan lo universal y versátil.

Pero escribir sobre él, repito, sí es posible, incluso apurado.

Tengo el magnífico caso de un hermano, escritor y campesino, que de tanto estudiarlo y encontrarlo, y socorrerse de él, ha acabado por llamarlo Pepito. Con tal cercanía lo siente, como quien le echa el brazo encima cada tarde, y conversa con él de cualquier cosa.

“Es que me ha salvado muchas veces de la decepción, el desánimo, la incertidumbre. Para mis propios problemas, un día cualquiera de relectura al azar me revela la respuesta, de pronto. Creo que Martí pensó y escribió todas las respuestas”, dice.

Sin embargo, no me parece absoluto…, ni loco. Si no, ¿por qué se me antoja parecida la emoción y el orgullo que a ratos, con las noticias, me provoca un cubano triunfador, sea un gran atleta campeón, compositor versionado, o bailarina aplaudida al otro lado del mundo? ¿Por qué advierto casi la misma fuerza en las sólidas y rebeldes líneas de aquella Vindicación de Cuba?

“Es que el vivió lo mismo, lo vivió todo —vuelve el amigo—, y lo contó para nosotros”. Martí, creo también, pasó por la vida para contárnosla mejor, de un modo tal que no perdiéramos de vista ningún detalle revelador y fecundo, para que la gozáramos a fondo.

Ya de niño hablaba como un hombre, filósofo genial a quien la cadena y el grillete le exprimieron el talento todavía por madurar; pero tan sólido y vasto, que con la razón y el sufrimiento del presidio le alcanzó para suplir toda la inexperiencia de la edad. A los 16 años Martí ya hablaba en palabras de poeta mayor: “Dante no estuvo en presidio. Si hubiera sentido desplomarse sobre su cerebro las bóvedas oscuras de aquel tormento de la vida, hubiera desistido de pintar su Infierno. Las hubiera copiado, y lo hubiera pintado mejor”.

Pero arrastró la deuda consigo; la deuda de hablar de la niñez a los niños, de lo que para ellos descubrió, y tenía que ser precisamente a esa edad, la edad de oro. Anoche, mi niña lloró breve y en silencio un par de veces con mi lectura pausada: por el hijo muerto del pastor, y el verso en que Pilar dio sus zapatos a la niña enferma.

Si hasta en un gesto callado un niño es capaz de decirnos mucho de Martí, ¿qué pudiéramos entonces escribir nosotros, cualesquiera de nosotros?

Empecemos por buscar en Martí algunas de las respuestas que a ratos encuentra mi amigo.


Preguntémosle algo del amor, que sobre eso escribió en torrentes, porque fue un hombre enamorado de todo. Preguntémosle cómo ser hombre plantado y viril, como respondió a Collazo y a otros más que confundieron el tamaño con el carácter. Preguntémosle, incluso, cómo morir por una causa, el ideal de su vida, y se tendrá la respuesta en el hombre de negro sobre un caballo blanco, que salió al combate a hacerse eterno, un día igual a hoy.

Si queremos escribir, preguntémosle al alma, que si algo leímos sabremos hablar de él; porque nada hay peor —ya lo dijo— “que escribir sin el alma o contra ella…”, y Martí va en nuestras almas. 
 
 

La inocencia de Gerardo

Por: Ricardo Alarcón de Quesada


Gerardo Hernández           
                                    
La reunión en Londres de la Comisión Investigadora del caso de los Cinco examinó a fondo la situación específica de Gerardo Hernández Nordelo y la acusación infame (el Cargo 3 “conspiración para cometer asesinato”) presentada sólo contra él y que fundamenta su condena a morir dos veces en prisión. Se le atribuye, calumniosamente, haber participado en el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos aeronaves del grupo terrorista autotitulado “Hermanos al Rescate”.
 
Desde el punto de vista legal para que un Tribunal de Estados Unidos pudiera actuar, el hecho en cuestión tenía que haber sucedido en el espacio aéreo internacional, fuera de la jurisdicción cubana. Caso contrario ninguna Corte norteamericana habría podido abordarlo.

Por eso en el juicio de Miami se discutió bastante la cuestión de la ubicación exacta del incidente, repitiendo lo que antes pasó en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI).

En esas discusiones surgieron siempre las contradicciones entre los radares cubanos y los de Estados Unidos. Sobre los datos norteamericanos, por cierto, habría mucho que escribir, por ejemplo, la demora en entregarlos, varios meses, que obligó a dilatar el trabajo de la OACI y la sospechosa destrucción de algunos registros, todo lo cual consta en el informe de la OACI.

Para tratar de resolver la discrepancia en lo que mostraban los radares, la OACI pidió a Estados Unidos que entregase las imágenes tomadas por sus satélites espaciales, petición que fue rechazada en 1996. Tampoco Washington permitió que las viera el Tribunal de Miami y lleva mucho tiempo oponiéndose a las repetidas solicitudes del Centro para el Derecho Constitucional y los Derechos Humanos de California y litiga ante las Cortes de ese Estado en su afán de mantener ocultas las imágenes. Pronto se cumplirán veinte años de obstinada censura.

Sólo Estados Unidos ha podido examinar lo que filmaron sus satélites, pero no permite que lo haga nadie más. Ni el Consejo de Seguridad de la ONU, ni la OACI, ni los tribunales norteamericanos. ¿Por qué?

Sólo puede haber una respuesta. Washington sabe que el incidente ocurrió dentro del mar territorial cubano, muy cerca del litoral habanero y en consecuencia, jurídicamente, nunca tuvo jurisdicción alguna sobre él. Porque las imágenes satelitales son prueba irrefutable de la mentira yanqui nadie más que las autoridades estadounidenses podrá verlas nunca.

Pero no se trata de que las imágenes exculpen a Gerardo. No eran necesarias porque para condenarlo la Fiscalía tenía que demostrar que él, personalmente, había participado en el incidente, algo totalmente absurdo, imposible de sostener, independientemente del lugar donde hubiera ocurrido el derribo de las aeronaves invasoras. El problema era y es para Washington.

Porque las imágenes prueban que Estados Unidos, sus autoridades y sus tribunales no tenían derecho alguno para juzgar un acontecimiento ocurrido más allá de su jurisdicción territorial. Debe destacarse que, según los radares norteamericanos, los aviones volaban, siempre juntos, rumbo sur y uno de ellos, al menos, conforme a su propia versión, había penetrado el territorio cubano. Incluso, si se aceptase la teoría estadounidense sobre la ubicación de los aviones, estos se hallaban en las inmediaciones de la capital cubana, muy cerca de su parte central y más poblada y en pocos minutos la habrían sobrevolado y hubieran podido atravesar la isla hasta la costa meridional.

No fue algo acontecido en la cercanía del espacio norteamericano, sino mucho más abajo del paralelo 24 que marca la separación entre las zonas de supervisión aérea de ambos países. Fue ahí, dentro del área bajo control cubano, que transcurrió buena parte del vuelo, siempre rumbo sur, hacia La Habana y desoyendo las indicaciones y advertencias emitidas por el centro de control de tráfico aéreo de nuestro país.

Pero, en todo caso, Gerardo no tuvo absolutamente nada que ver con el hecho, en cualquier lugar en que este ocurriese. Y eso lo sabían perfectamente las autoridades norteamericanas.

Según el Acta Acusatoria de septiembre de 1998, el FBI había identificado a Gerardo, conocía la misión que desempeñaba y revisaba sus comunicaciones con Cuba desde 1994, más de dos años antes de aquel suceso que agravó sensiblemente la situación entre ambos países. Las turbas de la mafia batistiano-terrorista llamaban entonces a la guerra en las calles de Miami, mientras, según escribió el Presidente Clinton en sus Memorias, en la Casa Blanca discutían un posible bombardeo a Cuba y él optó por promulgar la Ley Helms-Burton acompañada de amenazas belicosas. ¿Puede alguien imaginar que no habrían hecho nada contra Gerardo si él hubiese sido culpable? Nada hicieron, precisamente, porque les constaba su inocencia.

Por eso tampoco lo inculparon cuando fue detenido, junto a sus compañeros en septiembre de 1998. En la acusación inicial no se dice una palabra sobre lo ocurrido el 24 de febrero del 96, ni se habla de derribo de aeronaves o algo parecido. No lo hicieron porque el FBI, que poseía y había leído los mensajes entre Gerardo y La Habana, sabía que era inocente.

El Cargo 3 (“conspiración para cometer asesinato”) fue formulado, sólo contra Gerardo, más de siete meses después del arresto de los Cinco cuando ellos permanecían en confinamiento solitario –el infame “Hueco”- aislados del mundo, imposibilitados de defenderse. Para hacerlo la Fiscalía presentó una Segunda Acta Acusatoria que, y así lo registró la prensa de Miami, fue elaborada en reuniones que abiertamente celebraron el FBI, la Fiscalía y jefes de grupos terroristas.

Era una acusación arbitraria, fabricada de pies a cabeza, con el único propósito de complacer a los criminales, inflamar el odio contra Gerardo y sus compañeros y garantizar de antemano las peores, ilegales y más irracionales condenas. El Cargo 3 fue el centro de la desaforada y vulgar campaña mediática promovida y financiada por el Gobierno Federal, con su presupuesto, que cayó como un tsunami de mentiras, sobre una comunidad inerme y paralizada por el terror –cinco artículos por día en los periódicos impresos, incesantes comentarios, día y noche, en la radio y la televisión locales –conformando lo que justamente el panel de jueces de la Corte de Apelaciones, en 2005, calificó como una “tormenta perfecta” de odio, prejuicios y hostilidad.

Gran parte del juicio giró alrededor del Cargo 3. Dentro y fuera de la sala del tribunal, individuos vinculados a “Hermanos al Rescate” alborotaban y hacían declaraciones estridentes que amplificaban los medios locales. Ellos y los “periodistas” pagados por el Gobierno perseguían y asediaban a los miembros del jurado quienes se quejaron a la jueza y ella, por su parte, varias veces también se quejó al Gobierno, por supuesto, sin resultado alguno.

En la sala del Tribunal, pese a todo, el infundio de la Fiscalía fue derrotado. Los acusadores, tan eficaces insuflando odio y prejuicios contra él, no pudieron presentar una sola prueba para vincular a Gerardo con los sucesos del 24 de febrero. Nada.

Tan contundente y obvia fue la derrota que el Gobierno hizo algo totalmente inusitado. Al final de las discusiones, cuando la jueza iba a dictar las instrucciones para guiar al jurado a la hora de emitir su veredicto, los fiscales se opusieron sorpresivamente al texto que, ajustado palabra por palabra al Acta Acusatoria, ella había preparado. Propusieron cambiarlo radicalmente. La Magistrada, con buenas razones, no aceptó la petición alegando que habían empleado siete meses discutiendo esa acusación fiscal y era ya demasiado tarde para modificarla. Ese mismo día la Fiscalía se precipitó a hacer algo aun más insólito: en una acción que reconoció “carecía de precedentes” recurrió ante la Corte de Apelaciones con una “moción de emergencia” buscando paralizar la decisión del tribunal inferior e incluso la posposición del proceso.

En el extraño documento la Fiscalía sostuvo que “a la luz de las evidencias presentadas en el juicio las instrucciones presentadas por la jueza constituyen un obstáculo insuperable para esta Fiscalía y pueden conducir al fracaso de la acusación en este Cargo”.

Debe subrayarse que, según un principio universal de Derecho, toda persona es inocente salvo que se demuestre lo contrario y que es obligación del acusador presentar las pruebas o evidencias necesarias para demostrar la culpabilidad del acusado. La Fiscalía encaraba ciertamente “un obstáculo insuperable” por la sencilla razón de que no podía mostrar prueba alguna contra Gerardo, simplemente porque estas no existen, ni pueden existir. Carecían de cualquier prueba contra él y peor aún, sabían, pues poseían todos sus intercambios con La Habana desde hacía varios años –incluso años antes del incidente de las avionetas-, que él no había tenido relación alguna con ese hecho. En otras palabras, cuando presentó su Segunda Acta Acusatoria la Fiscalía conocía cabalmente que estaba acusando a un inocente y en consecuencia, prevaricaba imperdonable y groseramente.

El Cargo 3 fue una grave violación a la Constitución y las leyes y también a la obligación legal y hasta profesional de los fiscales. Actuaron, mano a mano con el FBI de Miami, como agentes y cómplices de una mafia terrorista que ellos debían combatir y en realidad la sirvieron con docilidad escandalosa.

La Corte de Apelaciones tampoco aceptó la tardía solicitud fiscal y a partir de ahí se produjeron acontecimientos que serían sorprendentes si no se tratase de un caso que, de principio a fin, ha sido y es un escarnio mayúsculo a la justicia.

Rápidamente, sin expresar duda alguna, sin hacer preguntas, en unas pocas horas, el Jurado declaró culpables a los Cinco de todos y cada uno de los Cargos formulados contra ellos, incluyendo el Cargo 3, sin importarle a nadie que respecto al mismo la Fiscalía había admitido su fracaso y se había empeñado por retirarlo.

Al concluir el juicio, en la primera semana de junio de 2001, la jueza anunció que dictaría las sentencias a mediados de septiembre. El abominable acto terrorista del día 11 de ese mismo mes y año al parecer la hizo cambiar de opinión. Ni ella ni el Gobierno se sentirían cómodos penalizando brutalmente a unos héroes antiterroristas mientras W. Bush se lanzaba, gozoso y con gran fanfarria, a hacerle la “guerra al terrorismo” a todo lo largo y ancho del planeta. Esperaron tres meses más.

Finalmente, el 14 de diciembre de 2001, Gerardo fue sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años.

Todos, en la sala del Tribunal, sabían que castigaban a un inocente.

Tomado de Cubadebate